Una vez más…el diagnóstico equivocado

Una vez más escuchamos el caso de una chiquita de tan solo 2 años cuya vida se encuentra en peligro, debido a la falta de un diagnóstico correcto de diabetes tipo 1. Me causa mucha tristeza que nosotros los padres ponemos la salud de nuestros pequeños en manos de algunos médicos y su desconocimiento sea tal, que pueda costarle la vida a un niño.

No es la primera vez que ocurre y lamentablemente hay otros que han perdido la vida y no es hasta el momento de la autopsia donde se dan cuenta que la muerte fue provocada por una cetoacidosis diabética causada por un mal diagnóstico. Pero, ¿qué hacemos? ¿cómo prevenimos esto?

Es mucho más sencillo de lo que imaginas, educar a algún familiar o amigo puede ser tan fácil como una plática durante el café, durante el recogido de los niños en la escuela, en el almuerzo de tu trabajo, en la peluquería, en el colmado, etc.

Y no lo hacemos para alarmar a nadie, pero NO podemos seguir permitiendo que nuestros niños sufran las consecuencias de una cetoacidosis a causa de un diagnóstico erróneo. Nadie está exento de padecer diabetes tipo 1 y si son niños o jóvenes, las probabilidades son mayores.

¿Qué le puedes decir? Háblale de tu experiencia, de como supiste que tu hijo necesitaba ver un médico y habla acerca de los síntomas. De igual forma que algunos niños han llegado al hospital con cetoacidosis diabética, hay otros más afortunados cuyos padres notaron que algo andaba mal desde muy temprano. El diagnóstico de diabetes tipo 1 es devastador para la familia, imagina como será recibir ese diagnóstico en sala de cuidados intensivos y con tu hijo entubado, luchando por su vida.

Si luego de la visita al pediátra o médico de familia tu hijo comienza los medicamentos y la condición de salud va deteriorándose, y piensas que el médico ha hecho un diagnóstico erróneo, puedes expresarle tu preocupación o buscar una segunda opinión. Es la vida de tu hijo la que está en juego.

Síntomas de diabetes tipo 1 que podemos reconocer los padres o familiares

  • sed fuera de lo habitual
  • orinar con frecuencia
  • hambre extrema, pero con pérdida de peso
  • visión borrosa
  • náuseas y vómitos
  • dolor abdominal
  • debilidad y cansancio extremo
  • irritabilidad y cambios del humor

¡¡¡POR FAVOR!!! Ayúdanos a educar, ayúdanos a crear conciencia de los síntomas más reconocibles que puede presentar un niño que debutará con diabetes tipo 1. Si bien es cierto que no hay nada que podamos hacer para impedir que nuestros niños sean diagnosticados con esta condición, si podemos evitar complicaciones que amenacen con sus vidas.

3 thoughts on “Una vez más…el diagnóstico equivocado

  1. María Paula

    Me pasó con Numa, mi hijo. El primer diagnóstico a las 3am en la guardia fue equivocado. No hubo diagnóstico, en realidad, dijeron que todo estaba bien y volvimos a casa. Regresamos ese día a las 5 de la tarde sabiendo de qué se trataba porque nos comunicamos por teléfono con su pediatra que nos dijo que ante esos síntomas debían hacerle un análisis para ver si había azúcar en la sangre. Le hicieron el test con la cinta reactiva, las que utilizamos ahora cotidianamente, y así fue su debut hace 15 meses atrás. Ahora tiene 3 años.

  2. Rox Mar

    Se me ocurre que una alternativa pudiera ser que los médicos y pediatras incorporaran a la consulta normal, así como toman la temperatura, el peso, la talla y demás, una prueba capilar de gucosa, y que ésta ya fuera de rutina; quizá esto ayudaría a detectar tempranamente alguna irregularidad en sus cifras…

  3. Mila Ferrer

    Totalmente de acuerdo. Pienso que debe haber un protocolo establecido, que si el niño presenta ciertos síntomas, se requiera hacer una prueba de glucosa.

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