Un merecido descanso de la diabetes… Es eso posible?

esperanza, amor, risa y vida, diabetes tipo 1“Recientemente estuvimos en la playa con amigos, Tomi y su mejor amigo disfrutaban del mar mientras los adultos de la arena y los mirábamos. Los niños sabían que la condición era que no se separasen. En un momento mi amiga decide llevar a su niño y su niña pequeña al agua, yo opto por quedarme sentada en la arena, pasado unos minutos mi amiga viene corriendo a pedirme azúcar para mi hijo, tenia una hipoglucemia. En seguida, le dimos azúcar, comida y se sintió mejor, pero a mi me empezó la culpa, ¿cómo podía ser que yo estuviese en la arena y no cerca de mi hijo? ¿Y si mi amiga hubiera estado conmigo y no en el mar? Las horas siguientes las viví con mucha angustia. Debo reconocer que desde su diagnóstico fue la primera vez que íbamos a la playa, también sucedió que siempre solemos comprar facturas (especie de masa con mucho dulce) en la playa que el adoraba, pero esta vez no los quiso comer, prefirió comerse un sándwich o un delicioso choclo, claro que esto es totalmente más sano que una factura llena de dulce, que ejemplo que me enseñó Tomás, yo debería sentirme orgullosa por lograr transmitirle que es bueno y que no.

Entonces comencé a pensar acerca del equilibrio, no puedo estar permanentemente encima de mi hijo porque le estaría cortando las alas, lo haría sentir distinto. Creo que lo mejor será realizar mas monitoreo, azúcar en su bolsillo envuelta para que no se moje y que siempre esté con alguien en el mar, puedo quedarme en lo que podría haber pasado si…..pero opto por buscar herramientas para prevenir que esto NO pase y enseñarle a Tomi a cuidarse sin cortarle las alas.

Lo que si me di cuenta, es que en mi corazón está esta herida acerca de la condición de mi hijo, es una herida sensible pero pesa más verlo a Tomi feliz corriendo y hasta observaba su cuerpo debido a su excelente alimentación es armónico, con mucha fibra.

Mientras llegue la cura o el páncreas artificial, seguimos aprendiendo día a día. Decido entonces por tratar de parar mi mente y observar más a mi hijo, su calidad excelente de vida y felicidad son sus pilares.”

Este escrito lo recibí de una dulce madre guerrera de Argentina, una guerrera a la cual le he tomado mucho cariño y de esas que harían lo que fuera por el bienestar de sus hijos. Así como ustedes me dicen que se identifican con mis expresiones, así me sentí yo con la de ella.

Son tantas las ocasiones en las que una hipoglucemia o hiperglucemia nos toma por sorpresa.. y en ocasiones por un simple descuido. Esas ocasiones donde estas tan centrado en disfrutar el paisaje de la playa, haciendo los quehaceres del hogar o tal vez sumergida en tu trabajo… Por un momento perdemos la noción del tiempo. A mi me ha pasado y en más de una ocasión, pero gracias a Dios nunca hemos tenido ninguna situación desagradable.

Carolina menciona una palabra clave en su escrito… EQUILIBRIO

Ese equilibrio es el que nos ayuda a mantener la sanidad mental y no solo cuando hablamos del manejo de la diabetes de nuestros niños. Para ti puede ser trabajar en tu jardín, para otras más afortunadas son las noches en las cuales los niños pueden quedarse a dormir con sus abuelos o algún familiar o por ejemplo para mi son esos ratitos en los que mi esposo y yo nos sentamos juntos a ver tele mientras los chicos ya duermen.

Es cierto que no podemos descuidar a la Tía Bety, pero también necesitamos olvidarla por ratitos. No podemos sentirnos mal cuando disfrutamos de esos momentos de relajación, sin pensar en niños, tareas, trabajo, etc. Cuando tengo que asistir a alguna reunión o actividad y los niños se quedan en casa, trato de dejar todo lo más organizado posible, meriendas, comidas y las instrucciones acerca de que hacer en cada situación.

Es posible tener vidas balanceadas, solo tenemos que planificar para todas las posibles situaciones. Ante todo somos madres y nuestros hijos necesitan madres y padres felices y emocionalmente saludables. Saquemos un ratito para distraernos, dedícate tiempo; eso sí, dejando un plan trazado para mantener a la Tía Bety fuera de problemas.

Carolina, amiga! Los días de playa o piscina son muy traicioneros, los niveles de glucosa fluctúan mucho y casi siempre tienden a estar bajos; no te aflijas pues a todos nos ha sucedido. Admiro tu valentía al compartir tu experiencia y dejarnos saber tu sentir; como bien dices, pesa más la felicidad de nuestros hijos y solo la lograremos educándolos acerca de sus condición y apoyándolos siempre. Sus vidas deben ser las mejores, sus experiencias y memorias las más especiales; por eso y para eso trabajamos, para que cuando esas alas alcen vuelo, quedemos con la tranquilidad de que nuestros hijos van cargados con todas las herramientas necesarias para tomar las mejores decisiones, ser felices y vivir una vida plena.

2 thoughts on “Un merecido descanso de la diabetes… Es eso posible?

  1. Walkiria Marin

    Conozco la sensación: todo luce perfecto, la vida es bella, como antes de la diabetes. Pero llega un momento que nos aterriza, nos toca el hombro y nos recuerda que ella está ahí. He tenido que aprender a vivir con los dos lados de la balanza. Soy feliz cuando veo a mi hijo desconectado del tema, disfrutando su vida, sólo se me arruga el corazón cuando saca su pen, se sube la camisa y se inyecta. En fracciones de segundos vuelve la sonrisa y me dice: tranquila mami, ya ni lo siento… se va corriendo a seguir viviendo, aunque yo me quedo un rato respirando hondo, recordando cuando la diabetes no vivía con nosotros. Por esto y por todas las familias que la tenemos de inquilina espero llegue pronto el día de tomar Vacaciones permanentes de la diabetes. Dios ilumine a las personas que cada día trabajan por devolvernos la calidad de vida, una abrazo a todos

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