¡Tu decides!

apoyo“¡Tu decides”! “Tomas el control de la diabetes o te preparas para las consecuencias”. Los recursos de apoyo y educación de diabetes son muchos y también hay muchas personas prestas a ayudar. Por eso me sorprende y entristece cuando las personas no sacan provecho a estos recursos. Eso me lleva a compartir con ustedes esta famosa reflexión…

Era un hombre cristiano, con una sólida fe en Dios. Un día, salió temprano a pescar en su frágil embarcación. Cuando estaba a unos 20 kilómetros de la orilla, mar afuera, escuchó, por medio de un radio de pilas que tenía, la advertencia de que una poderosa tormenta se estaba acercando a la zona donde estaba el pescador, por lo que meteorología recomendaba a todas las embarcaciones, grandes y pequeñas, que anclaran en el puerto más cercano. El pescador pensó “Yo soy Cristiano, creyente en Dios, no tengo que irme a la orilla, porque Dios me va a salvar”. A los pocos minutos le pasó cerca un barco y le dijeron “Señor, suba a nuestro barco, le remolcaremos su yola, suba para que se salve, porque viene una poderosa tormenta, nosotros le llevaremos seguro a tierra”. El pescador les dijo “no se preocupen, continúen su camino que Dios me va a proteger y salvar”.

Así pasaron cuatro barcos. Todos le proponían la ayuda, pero a todos les respondía lo mismo.

Poco después llegó la tormenta, se formó una tromba marina y el barquito desapareció. Por supuesto, el pescador cristiano murió ahogado. A los pocos minutos despertó en el Reino de los Cielos, donde inmediatamente le dijo a San Pedro que quería hablar con Dios para reclamarle por no haberle salvado de la tormenta. Como era un hombre Cristiano, San Pedro accedió, lo llevó delante de Dios, a quien le dijo “Señor, ¿por qué me dejaste ahogar en el mar si yo estaba confiando en que me ibas a salvar de la tormenta? Dios le contestó: “Hijo mío, yo te envié cuatro barcos para que te transportaran a tierra, a un puerto seguro y tu te negaste a subir en ellos”. 

Nadie ha dicho que la aceptación de la diabetes es fácil de sobrellevar, el diagnóstico no deja de ser un shock. Y sobrepasar esa etapa de duelo puede tomar algún tiempo, es desgastante emocionalmente y puede provocar tensiones familiares. Sin embargo, es necesario aceptar el diagnóstico y comenzar a tomar el control de la diabetes, de esto dependerá el buen manejo y el bienestar de ese dulce guerrero. De igual manera también es necesario buscar y pedir ayuda, si entiendes que no puedes hacer las modificaciones necesarias. Pero más importante aún es dejarte ayudar, para que no te suceda igual que al pescador. A tu vida van a llegar personas que van a querer brindarte ayuda, tienes que saber identificar quienes son y aceptarla.

Dejarte ayudar significara pasar por momentos de negación, por situaciones incómodas y más importante aún, es salir de tu zona de confort. Significa enfrentar tus temores y superarlos, significa lidiar con esas situaciones que siempre has esquivado.

Los problemas y las situaciones que nos presenta la vida son parte de nuestro crecimiento y proceso de fortalecimiento personal. El manejo de la diabetes no es diferente a la vida, tendrás días más difíciles de sobrellevar que otros, tendrás que tomar decisiones que tal vez has estado evadiendo, pero al final, por el bienestar de tu hijo, sólo tienes la opción de enfrentarlos. Es la salud de tu dulce guerrero la que está en juego!

Moraleja : muchas veces Dios nos presenta las soluciones a nuestros problemas de diversas formas. Reconocer y aceptar la ayuda de Dios es nuestra responsabilidad. 

Aplícalo a todos los aspectos de tu vida.