Tres eslabones vitales en el manejo de diabetes

Imagina una cadena, donde cada eslabón cumple un propósito y si uno de ellos falta o se rompe, la función de la cadena no será la misma. Mientras repasaba un poco del libro “Think like a Pancreas”, me topé con los tres eslabones, que según su autor Gary Scheiner, son vitales en el manejo de diabetes. Si tienes uno o dos de estos eslabones, no será suficiente, los tres son necesarios.

eslabones

Comenzamos con las herramientas. Estas herramientas son todo lo que utilizamos en el manejo de la diabetes, y que nos permite mantenernos saludables. Incluye todos esos insumos que usamos repetidas veces al día, y a los profesionales de la salud que forman parte de nuestro equipo de apoyo. Los insumos para el manejo de la diabetes varían desde los más comunes y necesarios, como la insulina, el glucómetro, las lancetas, jeringas y lapiceros, hasta las más recientes maravillas tecnológicas, como las bombas de insulina y el medidor continuo de glucosa. Somos afortunados de vivir en una era de muchos avances de tecnología, donde utilizamos insumos y aparatos que nos facilitan el manejo de la diabetes. Años atrás, las inyecciones de insulina eran de cristal y había que hervirlas para limpiarla. Las cosas han cambiado mucho, tenemos inyecciones o jeringas desechables y con agujas muy delgadas. Así mismo han cambiado las insulinas, pasando de ser sintéticas o de origen animal, a análogas (lo más parecido a la insulina que producimos). Sabemos que este tema es uno muy delicado, pues la realidad es que muchas de estas herramientas no están accesibles para la mayoría, pero lo más importante es sacar el máximo de las herramientas que tengas a la mano.

Pero de que nos vale todas esas herramientas y adelantos tecnológicos si no sabemos como usarlos?

Las destrezas son el segundo eslabón de la cadena. Es como si tuvieras el mejor teléfono inteligente y sólo lo usaras para hacer llamadas, porque no conoces como usarlo. Estaríamos desperdiciando todas las ventajas que el teléfono nos puede ofrecer. El aprendizaje y el desarrollo de estas destrezas nos permite tomar mejores decisiones y sacarle provecho a las herramientas disponibles. El conteo de carbohidratos, analizar los números, las gráficas,  las estadísticas y  los reportes de las glucosas, son algunos ejemplos de estas destrezas. ¿Cuántas veces al día me chequeo la glucosa y por qué? ¿Cuándo y por qué corrijo? ¿Qué puedo hacer, cómo resuelvo? Las destrezas del manejo de la diabetes las vamos aprendiendo poco a poco y las tenemos que poner en práctica para desarrollarlas. Nuestros médicos o educadores nos dan una guía pero está en nosotros decidir como utilizar la guía y no quedarnos estancados en lo básico. Como dice el refrán, “Lo que bien se aprende no se olvida”. Las destrezas que aprendemos, practicamos y desarrollamos, son las que nos van a sacar de apuros cuando surjan inconvenientes en el manejo de la diabetes.

Por último, pero no menos importante está el eslabón de la actitud… Esa actitud que tomemos ante la diabetes y sus no tan agradables sorpresas, son las que nos van a ayudar a mantener nuestra salud mental. En ese momento cuando nada hace sentido, actúas proactivamente y aun así, la diabetes no cede, y es ahí donde tu actitud de guerrero más te ayuda. Y créeme son muchas las veces que necesitaremos nuestra actitud como escudo. ¿Cuántas veces no hemos visto a personas que tienen acceso a todas las herramientas posibles, educación, apoyo, entrenamiento y aún así no logran mantener su diabetes en rango? Tienen todo, pero les falta la actitud correcta para hacer sacarle provecho a todas las herramientas disponibles. Esto lo vemos a menudo con los adolescentes, pero también ocurre en personas de mayor edad y experiencias de diabetes. La determinación, persistencia y la disciplina son parte de la actitud positiva necesaria para enfrentar la diabetes.

Cada uno de los tres eslabones es necesario para que la cadena no se rompa y podamos lograr un mejor manejo de la diabetes. Una cadena fuerte necesita que sus eslabones trabajen, si uno falta, perdemos el equilibrio y la fuerza. Vamos a evaluar como están nuestros eslabones, y si alguno de ellos necesita soldadura, busquemos la manera de hacerlo. Recuerda que la cadena siempre se rompe por el eslabón más débil.