¿Somos sobrevivientes?

Cuando veo a alguna persona con una camisa que dice “Soy sobreviviente de cáncer”, me viene a la mente las batallas que esta persona y su familia han tenido que enfrentar y la alegría que debieron haber sentido cuando escucharon de su médico las palabras; “Estás libre de cancer”.

Y me pregunto, ¿será posible que podamos decirle a otra persona o ponernos una camisa que diga; “Somos sobrevivientes de diabetes tipo 1? ¿Cuál sería la reacción de las personas?

Pienso que podemos ponernos nuestra camisa y con mucho orgullo mostrarla,  porque a diario sobrevivimos situaciones difíciles en el manejo de la diabetes, aprendemos, continuamos nuestra batalla y nos adaptamos a vivir con esta condición. Y digo sobrevivimos porque cada familia tocada por la diabetes tipo 1 es parte del equipo de supervivencia necesaria, padre, madres, hermanos, hijos, de una manera u otra sobrevivimos nuestras propias batallas.

Con gran esfuerzo y educación se puede tener una vida plena, productiva y feliz después del diagnóstico. Ejemplo de esto son las personas adultas, diagnosticadas 60, 70, y hasta 80 años atrás, que durante muchos años de su vida no contaban con los avances que hoy tenemos en las insulinas y la tecnología, ni tuvieron disponible toda la información que hoy día esta a nuestro alcance, y aún así están saludables. Escuchas sus historias y odiseas, y llegas a la conclusión que son sobrevivientes de diabetes. También sobreviven los que con accesos limitados y sin poder contar con los avances tecnológicos o con los últimos y mejores tratamientos, día tras día se cuidan, y NO se rinden y dan la batalla.

Desafortunadamente, también hay personas que no sobreviven la batalla con su diabetes tipo 1, y muchas otras personas que sobreviven pero con muchas complicaciones de salud y no ven su futuro con diabetes con una mirada positiva.

Queremos sobrevivir la carga que la diabetes ha puesto en nuestras vidas, pero queremos vivir con calidad de vida, libre de complicaciones, libre de preocupaciones y ojalá llegue el día donde podamos ponernos una camisa que diga; “Logré sobrevivir el haber vivido con diabetes tipo 1”.