¡Si fuera así de fácil! 

Muchas veces me cuesta entender como todavía las personas ven la diabetes tipo 1 como una condición que requiere una manejo sencillo –solamente insulina– y que puede ser logrado sin mayores retos. Resulta que en días recientes estaba hablando con un familiar y durante la conversación sonó la alarma del Dexcom de Jaime. La alarma indicaba que su glucosa estaba en 84 mg/dL y como les he dicho antes, nosotros usamos 85 mg/dL como nuestro rango meta de abajo y de esa manera tener un poco más de tiempo para reaccionar y tratar con micro carbohidratos, y poder prevenir hipoglucemias. Le explico a la persona que esa alarma me dice que la glucosa de Jaime está bajando y con cara de muy sorprendido me dice; “Ay pero yo pensé que tenía la diabetes controlada”.

Respiré profundo y pensé lo siguiente; Tengo varias opciones:

a. Le doy la clase de manejo de diabetes tipo 1 en 20 segundos… ¡Imposible!

b. Contesto muy vagamente tratando de disimular mi molestia

c. Hacer la que no la escucho y cambiar el tema.

Escogí la opción b. ¿Sabes por qué? Porque aunque para mi sea inconcebible la suposición de que la diabetes se controla y luego todo esta resuelto; esta persona no vive, ni tiene un hijo con diabetes tipo 1. Entonces, ¿por qué tendría que conocer lo difícil y tedioso que es el manejo de la diabetes tipo 1? Pero me lleva a pensar algo que Jimmy y yo siempre comentamos; la población general piensa que la diabetes tipo 2 se puede “controlar” o manejar sólo con el medicamento recetado. No los puedo culpar ya que esto es lo que escuchan o ven en comerciales de televisión de medicamentos de la diabetes tipo 2. Básicamente los mensajes son, con esta pastilla no solo vas a controlar la diabetes, sino que también vas a bajar el A1c. ¿En serio?

No solamente son los comerciales de televisión los que brindan información confusa y media cierta. También hay uno que otro médico “famoso” de esos que salen en los programas muy vistos a nivel nacional e internacional, que durante un segmento de diabetes tipo 1 le dijo a una niña y dulce guerrera, durante la entrevista; “No te preocupes, tu te inyectas insulina y ya”. 😡

Uno de los problemas que enfrenta la población general y también la mayoría de las personas que viven con diabetes tipo 2, es que piensan que el manejo de la diabetes es tan sencillo como tomar el medicamento recetado por su médico. Aunque estas personas no sepan para que son esos medicamentos recetados y cómo trabajan, tienen en su mente la idea que al igual que se toman una pastilla para el dolor de cabeza y luego desaparece, o se toman su pastilla en la mañana para la hipertensión y el resto del día se olvidan de verificar su presión arterial, lo mismo pasa con la diabetes. Se toman la pastilla o pastillas en la mañana y siguen andando, sin monitoreo de glucosa durante el resto del día. Por obra y gracia su glucosa se mantendrá en el rango deseado. ¡Si, claro!

Por eso es que NO me gusta para nada el uso de la palabra diabetes controlada o el término control en el mundo de la diabetes. Realmente, ¿qué significa el término diabetes controlada? Pues según esta persona, si Jaime está “controlado”, su glucosa no debe subir ni bajar… Así piensan millones de personas, una vez la diabetes está controlada, ya todo esta listo. ¡Cuan lejos están de la realidad, que inmensa es la ignorancia y que falta hace la educación de diabetes!

Y si hablamos de diabetes tipo 1, pues ni les cuento. Todos aquí sabemos lo complejo del manejo y sabemos que hay miles de factores que afectan la glucosa, algunos que podemos controlar y otros que no.

Aún manejando la diabetes de manera eficiente tendremos altas y bajas, y manejarla significa tomar las acciones necesarias para resolver la situación que sea. Por eso cada vez que veo algún comercial en televisión de medicamentos para la diabetes tipo 2, donde dicen que con el uso del medicamento, el A1c bajará, están pintando una solución mágica y enviando un mensaje engañoso, que presenta a la diabetes como algo muy sencillo de sobrellevar y manejar.

Entonces… luego nos vemos nosotros tratando de explicar por qué nuestros dulces guerreros requieren atención, vigilancia y acciones oportunas. ¡Nos queda mucho por hacer!