Sana, sana colita de rana…

niño¿Cuántos de ustedes conocen la famosa frase; “Sana, sana colita de rana, que si no sana hoy, sanará mañana”? Yo la utilicé muchísimo con mis tres chicos cuando eran pequeños y se daban algún golpe. Esas palabras, combinadas con un sobito y un beso, lo curaban todo. Todo dolor se iba y si había el mínimo rasguño en la piel, el toque final era una curita del personaje favorito de mis chicos.

Funcionaba a las mil maravillas…

Cuánto daría por que esta frase funcionara de igual manera con el páncreas de Jaime. Que esas palabras realmente tuvieran los poderes mágicos que nuestros chicos pensaban que tenían durante sus infancias.

Hay días en los que deseo, con todas mis fuerzas, tener superpoderes curativos y que con un sólo toque, la glucosa en el cuerpo de mi hijo se normalice para siempre. Días en los que quisiera poder controlar el tiempo y detenerlo justo antes de que el cuerpo de mi hijo comenzara a sufrir las consecuencias de las glucosas altas terminando con el diagnóstico de diabetes tipo 1.

Hoy, casi 8 años más tarde, miro atrás y todo lo que parecía turbio, imposible de entender y manejar, lo hemos logrado adaptar a nuestro estilo de vida. Las responsabilidades que requiere el manejo de la diabetes son parte normal y cotidianas de nuestras vidas.

Pero también aprendimos, que la diabetes no es de fiar. Que nunca puedes sentir que conoces y que tienes el control de todo… Esa confianza puede ser un error muy peligroso y fatal.

Leemos noticias que nos hacen sentir muy impotentes, noticias que no quisiéramos leer jamás. Pero son noticias reales y de las cuales tenemos que aprender. De esas noticias aprendo que sea cual sea la razón por la que las cosas hayan sucedido, la diabetes tipo 1 es una condición seria y peligrosa. ¿Qué pasó? ¿Por qué paso? Eso no es lo importante, lo importante es aprender a estar atentos. Nadie quiere leer noticias tristes, a todos nos provoca un enorme dolor, pero es parte de lo que nos ha tocado vivir como padres de niños con diabetes tipo 1.

Aunque lleves poco tiempo o tengas más tiempo manejando la diabetes; NO TE CONFIES.

Ante cualquier síntoma de virus, gripe o lo que sea, recuerda que el “Sana, sana colita de rana que si no sana hoy sanará mañana” no será la solución. El esperar a ver como evoluciona y la medicina de la tos de tu otro hijo tampoco son la solución. No te arriesgues, llama al médico de tu chico, siempre atento y preparado. Durante esos días de enfermedad, NO bajemos la guardia… Menos mal que contamos con los anteojos de sol y el maquillaje, que nos ayudarán a esconder esas espantosas ojeras.