Qué es la alfabetización en la salud?

Muchas veces cuando vamos a la oficina del médico escuchamos algunas palabras que pueden confundirnos o simplemente no las entendemos. En los Estados Unidos esto es una realidad para 90 millones de personas, causando un impacto a largo plazo sobre la salud y las finanzas. A esto se le conoce como alfabetización en salud, es decir, la capacidad de leer y entender la información que nos brinda el médico y los profesionales de salud, y luego actuar basándose en esta información.

La alfabetización en salud no está relacionada necesariamente con el nivel de estudios o la capacidad de leer, aunque usualmente los pacientes más comúnmente afectados son los de bajos ingresos, ancianos, con un nivel educativo limitado, minorías étnicas, inmigrantes recientes y personas que tienen el inglés como segundo idioma. Estos pacientes cometen más errores con los medicamentos y tienen exceso de hospitalizaciones. Además, tienen un grado más alto de enfermedad y mayor probabilidad de padecer enfermedades crónicas, y menor probabilidad de recibir la atención médica que necesitan. Como resultado, estos pacientes tienen menor entendimiento sobre su enfermedad o sobre cómo manejar los síntomas de su condición.

Imagina que estás conversando con alguna persona y solamente entiendes 2 a 3 de cada 5 palabras que te habla; recibes un mensaje incompleto. Cuando esto sucede en nuestras visitas al médico, nos quedan lagunas que pueden hacer la diferencia en el resultado del tratamiento y en nuestra calidad de vida. Es de suma importancia entender la información que nos brinda el médico y los profesionales de salud para lograr la mayor adherencia al tratamiento y mejores resultados para cada paciente. Alfabetización en salud es poder leer una tarjeta recordatoria de una cita médica, seguir las instrucciones de un médico, usar equipo médico o entender la información sobre un medicamento. Dos de cada cinco adultos estadounidenses tienen dificultad para procesar información relacionada con la salud y los servicios necesarios para tomar decisiones adecuadas sobre su salud.

La necesidad de concienciar y cumplir con los principios de la alfabetización en salud se ha convertido en una preocupación de salud pública, que cada año se estima le cuesta a la economía de los Estados Unidos entre $106,000 millones y $238,000 millones.

Nosotros los padres, somos los responsables de nuestra alfabetización en salud, entendiendo primero sobre la condición de nuestros dulces guerreros y segundo, acerca del tratamiento que estos deben seguir. El diagnóstico de la diabetes tipo 1 nos toma por sorpresa, pero es muy importante que nos eduquemos. ¿Cómo lo hacemos? Mantén un listado de todas las dudas que surjan entre las visitas al médico, anota cada palabras que leas o escuches que no conozcas su significado. No tengas pena en llegar a la oficina del médico con todas esas notas y hacer preguntas y compartir tus opiniones; esto le demostrará a tu médico que estás interesado en conocer más acerca de la condición de tu hijo y posiblemente ayudará a abrir los canales de comunicación entre tu familia y el médico.

Muchas veces vemos en las enfermedades crónicas una constante falta de comunicación entre el paciente y el médico, lo que hace más difícil una adherencia correcta al tratamiento. En ocasiones el médico tiende a culpar al paciente por no seguir las recomendaciones y por los pobres resultados. De igual manera el paciente culpa al médico por la falta de comprensión o empatía; pero AMBOS deben entender que son parte del mismo equipo y deben trabajar juntos por el bienestar del paciente. El médico puede interpretar que una familia que no hace preguntas, que no cuestiona el por qué de las cosas, y no tiene el control de la condición, tampoco tiene interés de educarse sobre la condición.

Los médicos están dispuestos a ayudarnos y educarnos tal y como lo dice el Juramento Hipocrático, pero tenemos que demostrarles nuestra disposición para aprender. No olvides que el mejor legado para tu hijo es un futuro libre de complicaciones…