Positivismo

La diabetes de nuestro hijo Jaime, ha traído consigo cosas positivas. ¿Qué? ¡Pero se volvió loca Mila! No, aún me queda algo de cordura.

Desde pequeña decía que cuando creciera quería ser madre, maestra y pediatra. Las tres cosas tienen un factor común; los niños. Siempre me han encantado los niños sus ocurrencias, manera de ver la vida y personalidades son únicos. Mi sueño de ser madre se cumplió en 3 ocasiones y ha sido la experiencia más maravillosa que he vivido. Los te amos, besos y abrazos de mis hijos no tienen comparación. El ser maestra lo he cumplido a través de la oportunidad de educar a mis chicos en el hogar; mucho trabajo, muchas más las memorias que juntos creamos. Y por último, el convertirme en pediatra cambió. Cuando entré a la universidad lo hice a través de Ciencias Naturales, las clases me encantaban y todo nice. Ese mismo año nace la bebé de una de mis primas cercanas, desde su nacimiento sufre de fuertes convulsiones; al verla desde tan pequeña convulsar y sufrir tanto su diagnostico me hicieron darme cuenta que mi carácter no estaba preparado para tratar con pacientes pediátricos con condiciones serias o incurables, probablemente lloraría tanto como los padres. Hasta ahí llegó la medicina.

Cuando me enfrento con el diagnostico de Jaime, veo las cosas de una manera diferente; eso no quiere decir que cuando lo inyecté por primera vez lloré al pensar que le causaba dolor a mi chiquito. En aquel momento me dí cuenta de que si yo quería que mi hijo estuviera saludable y tuviera una vida libre de complicaciones; tenía que como dicen por ahí, enrollarme las mangas y aprender todo lo que pudiera acerca de su condición. Allí comenzó mi carrera de endocrinóloga pediátrica, educadora en diabetes, nutricionista y trabajadora social. Todas estas especialidades para tratar un pequeño de 3 años en aquel momento. Llevo 7 años estudiando, aprendiendo y aplicando mis conocimientos para tratar la diabetes de Jaime, 5 años de maestra y 13 años de mamá. Han habido momentos alegres y momentos tristes; de todos ellos algo he aprendido, no importa la situación o problema este nos sirve de experiencia en el futuro.

Busquemos el lado positivo de las cosas, busca que has aprendido, a quien has ayudado o a quien puedes ayudar. Este mes de noviembre vamos a utilizarlo para crear conciencia y educar a otros acerca de la diabetes. Expliquemos sus diferencias, hablemos de la importancia de la actividad física en todos y lo esencial que es una alimentación adecuada. Si bien es cierto que la diabetes tipo 1 no la podemos prevenir, lo contrario sucede con la diabetes tipo 2; actuemos para frenar el diagnostico de esta. Recuerda el 90% de las personas con diabetes viven con tipo 2. Visita a tu médico, realiza los exámenes médicos de rutina y  CUIDATE.

Yo utilizaré el mes de noviembre para apoyar a las personas que viven con diabetes tipo 1, deben entender que tienen personas a su alrededor que se preocupan por ellos y quieren su bienestar. Apoyaré a las instituciones que trabajan en la búsqueda de una cura, de ellas depende mucho el futuro de mi hijo. Educaré a las personas con diabetes, familiares y amigos a buscar alternativas saludables e implementar estilos de vida activos; a ser proactivos y continuar educando a otros. Bríndate la oportunidad de ayudar a otros y tal vez al igual que yo realizarás algunas de las profesiones que en algún momento quisiste ejercer.

Conviertete en herramienta de otros. Apoya, educate y empoderate a los demás!