¿Qué pasa en casa cuando Mila no está?

Ya van 4 días sin Mila en casa, y todavía faltan 3 días más para su regreso. Mila fue invitada al Congreso de la Federación Internacional de Diabetes (FID), región SACA (Sur y Centro América) en la República Dominicana y luego continuaba hacia otros compromisos. Durante estos días, la diabetes de Jaime no se detiene y tampoco puede esperar por el regreso de Mila. En nuestra casa, Mila, yo y ambos hermanos de Jaime, estamos informados y educados en diabetes para ayudar y apoyar a nuestro dulce guerrero en todo momento, incluyendo cuando Mila no está o inclusive cuando ambos no estamos en casa.

Hoy les quiero hablar de la importancia y el impacto que tiene la participación del padre en las tareas de cuidado de la diabetes de nuestros hijos. Hay investigaciones que indican que las madres asumen la responsabilidad principal de completar las tareas diarias del manejo de la diabetes de sus hijos, y los padres completan menos del 20% del manejo de la diabetes, incluyendo el monitoreo de glucosa y administración de insulina. Estas cifras son bien similares a lo que he visto durante los pasados 11 años que hemos vivido con diabetes. Pero en nuestra casa, NO es así.

En casa, Mila y yo aprendimos desde temprano a compartir las responsabilidades del manejo de la diabetes, apoyarnos, y comunicarnos, ya que entendemos que una condición crónica, como la diabetes tipo 1, tiene un impacto grande sobre la salud mental y el comportamiento de los padres, y probablemente juega un papel muy importante en cómo el niño se adapta a la enfermedad. De hecho, en los hogares donde NO se comparten las responsabilidades del manejo de la diabetes, y falta el apoyo y la comunicación entre ambos padres, existe un estrés que puede determinar cómo el niño aceptará y manejará la diabetes, y está asociado con una baja participación de los niños en su autocuidado, falta de adherencia/apego al tratamiento, mayor utilización del sistema sanitario, un menor control glucémico, y problemas emocional y de conducta entre los niños y adolescentes.

Como papá, mi recomendación es que TODO padre tiene que ser capaz de realizar el 100% del manejo de la diabetes de su hijo. No hay que hacerlo exactamente como lo hace la mamá pero, hay que buscar la manera de hacerlo. No importa si te equivocas, o lo haces con más lentitud, siempre y cuando corrijas los errores y aprendas de ellos. De la misma manera, las madres tienen que entender, confiar y apoyar lo que el padre está haciendo, porque la participación paterna está relacionada con un menor conflicto familiar, tiene un impacto en la manera en que la diabetes del niño se maneja en la vida cotidiana, resultando en un mejor manejo de la glucosa y una mayor calidad de vida entre los niños y adolescentes.

Me gustaría ver a más padres participando activamente en las tareas de cuidado de la diabetes de sus hijos y apoyando a todas esas Mamá Pancreas que día a día cuidan a sus dulces guerreros.

Escrito por: Papá Páncreas 🙂