Ojos que no ven, corazón que no siente. Glucosa que no vemos, información que nos falta.

IMG_3546¿Conoces la frase, “Ojos que no ven, corazón que no siente”?

Esa frase tengo que aplicarla a nuestro antes y después de comenzar a utilizar el Dexcom. ¿Qué es el Dexcom? Es un monitor continuo de glucosa (MCG) que cada 5 minutos mide los niveles de glucosa en sangre, las 24 horas del día, para un total de 288 monitoreos diarios. Esta gran herramienta cuenta con un sensor, un transmisor y un receptor donde puedes ver los valores de la glucosa en tiempo real, las tendencias (hacia arriba, hacia abajo o estable) y la velocidad a la que está subiendo o bajando. Para conocer más acerca del MCG de Dexcom haz click aquí.

¿Cuáles son algunos de los beneficios que nos ha brindado el Dexcom?

Antes de comenzar a utilizar el Monitor Continuo de Glucosa (MCG), hacíamos la medición de glucosa antes de las comidas y luego 2 horas después. Aún haciendo estos dos monitoreos, no teníamos idea que pasaba con la glucosa durante esas 2 a 3 horas. No sabíamos cuan rápido subía la glucosa luego de la ingesta de alimentos, no sabíamos cómo se comportaba cuando enviábamos el bolo 15 minutos antes de la comida, no sabíamos cuáles eran las comidas que provocan los picos más rápido, y así por el estilo. Ahora con el MCG, si después de comer, la glucosa va subiendo y vemos la tendencia hacia arriba, no tenemos que esperar las dos o tres horas del próximo monitoreo y podemos enviar el bolo de corrección antes de que los niveles de glucosa suban a unos niveles muy por encima de nuestro rango. De esta manera evitamos los picos posprandial, los cuales son responsables de dos tercios del valor de la prueba de A1C.

También hemos podido ver, a través de la gráfica de las glucosas, como el bolo que enviamos 15 minutos antes de la comida nos ayuda a mantener los niveles de glucosa dentro del rango y evitar esos picos posprandial. En ocasiones nos hemos olvidado de enviar el bolo con anticipación de la comida y la glucosa comienza a subir. Aquí es que la gráfica, con la tendencia hacia arriba, es muy util y nos brinda una información mucho más clara, de no sólo donde está la glucosa sino también hacia donde se está dirigiendo y cuán rápido es ese movimiento. Toda esta información nos ayuda a tomar decisiones más rápido y enviamos el bolo de corrección. Así evitamos los picos y nos ayuda a mantener mejor nivel posprandial.

Muchas personas no acostumbran a hacer el monitoreo posprandial, 2-3 horas después de la comida y esto es un ejemplo de lo que puede suceder si no hacemos el monitoreo. Nuestro chico almuerza, enviamos el bolo y no monitoreamos la glucosa hasta la próxima vez que vaya a comer. Esto puede ser 4-5 horas más tarde. Hacemos el monitoreo, la glucosa está en rango y pensamos que todo anda bien. Lo que no sabemos es por donde ha estado la glucosa, si ha habido un pico muy elevado y cuánto tiempo estuvo fuera de rango. Por eso es que les mencioné la frase, “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Antes no veíamos las 288 medidas de glucosa diarias y pensábamos que todo andaba bien. Ahora con el MCG tenemos más información, nuestros ojos ven mucho más y el corazón siente.

Otro beneficio que nos ha brindado el Dexcom es la manera de tratar la hipoglucemia. Antes le dábamos a Jaime los 15 gramos de carbohidratos que siempre nos habían enseñado. El problema era que en ocasiones veíamos como luego teníamos un rebote en su nivel de glucosa. Con la magia del MCG, ahora hemos aprendido a tratar la hipoglucemia de manera distinta, hemos visto que en ocasiones una menor cantidad de carbohidratos es suficiente para subir el nivel de glucosa al rango seguro.

A mi lo más que me ha gustado es que durante las noches tenemos gráficas constantes entre 100mg/dL y 80mg/dL, sin entrar en el pánico de una posible hipoglucemia. En más de una ocasión he mirado esa gráfica con incredulidad y mido la glucosa capilar para confirmar lo que dice el Dexcom. Imagínate, el periodo de la noche constituye unas 10 horas del día. Diez horas con buen control… nos quedan 14 horas de trabajo. 🙂

Los 67 días que hemos utilizado el MCG han sido días de mucho aprendizaje, es conocer y entender la diabetes con mucha más información. Nosotros siempre hemos monitoreado mucho la glucosa de Jaime (antes del Dexcom hasta 16 veces al día) pero esa información era sólo una fotografía de lo que estaba pasando en ese justo momento. Ahora tenemos la capacidad de tomar decisiones informadas, de prevenir o identificar hipos o hiper y ser más proactivos.

Y como dice la frase; “Quien tiene la información, tiene el poder y control”, seguiremos siempre buscando NOSOTROS tener el control de la Tía Bety.