Nuestra experiencia con la Regla de las 2 horas

La regla de las 2 horas  nos indica que luego de cada bolo de comida, de cada corrección o luego de cada cambio de infusión, es NECESARIO monitorear el nivel de glucosa en sangre.

Pero Mila, esos son muchos pinchazos al día!!! Tal vez, pero es la única manera de saber si el bolo que enviamos antes de la comida, cuando hacemos una corrección o cuando cambiamos la infusión de la bomba de insulina está trabajando de manera correctamente o si tenemos que hacer algún ajuste adicional.

Les cuento algo que nos pasó antes de que Jaime comenzara a utilizar el Dexcom (medidor continuo de glucosa) y sirve de ejemplo. Jaime despertó con un nivel de sangre de 77 mg/dL, desayunamos y luego le enviamos el bolo. A las 2 horas, Jaime hace su prueba y la glucosa estaba en 260 mg/dL, algo que levantó bandera, pues había desayunado en casa, y era algo que acostumbramos desayunar. Una subida de casi 200 puntos en dos horas no es normal, pero dije bueno, la diabetes en ocasiones puede ser así. Enviamos un bolo de corrección y continuamos en alerta.

Antes del almuerzo la glucosa en sangre estaba en 169 mg/dL, hmmm… Pensé que la glucosa había bajado un poco, pero tenía sospecha de que algo no andaba bien. Envié el bolo del almuerzo y decidí hacer el monitoreo un poco antes de las 2 horas, ya que quería evitar tener la glucosa elevada, al igual que pasó en el desayuno. Hora y media después del almuerzo hicimos la próxima medición de glucosa… 414 mg/dL!!!!!! DEFINITIVAMENTE algo andaba mal!

Cuando esto nos sucede, lo primero que hago es oler alrededor de la infusión de la bomba de insulina, por si acaso siento el olor a la insulina. En esta ocasión el olor a insulina era fuertísimo. Decidí enviar el bolo de corrección con una inyección y no utilizar la bomba de insulina, así me aseguraba que la dosis necesaria para la corrección iba a estar dentro de su organismo, ya que sospechaba que el problema venía de una cánula doblada. Este olor fuerte de insulina me confirmaba mis sospecha de que algo estaba mal. Hicimos un cambio de infusión, en nuestro caso un cambio de pod, y las glucosas volvieron nuevamente a su rango.

Verificamos la cánula y no la encontramos doblada, pero nos percatamos que el lugar donde Jaime tenía el pod anterior, estaba un poco rojo e inflamado, lo que me indicaba que la absorción de la insulina no estaba siendo la correcta.

¿Qué hubiera pasado si no hubiera monitoreado el nivel de glucosa dos horas después de los bolos y la corrección?

Muy probablemente, Jaime hubiera estado por lo menos 4 o 5 horas sin la cantidad necesaria de insulina, no sólo del bolo del almuerzo sino también del basal. Hubiera estado con hiperglucemia, comenzarían las cetonas y fuese mucho más difícil regular la glucosa. La regla de las 2 horas nos ayudó a mantener a nuestro guerrero saludable, evitando unas glucosas muy elevadas y una posible hiperglucemia que hubiera requerido atención médica.

Una vez escuché a una madre guerrera decir; “No es que hagamos de nuestros niños una almohadilla de alfileres (refiriéndose a los pinchazos del monitoreo de glucosa), pero tenemos que saber que el monitoreo de glucosa es la única manera de saber si estamos haciendo las cosas correctamente”. Son palabras muy sabias!

Tenemos que aprender a entender la diabetes, entender como trabaja la insulina en el cuerpo de tu hijo y tenemos que ser detectives de la diabetes. Tenemos que investigar y resolver los problemas, buscar esas pequeñas pistas que en la gran mayoría del tiempo nos dan la oportunidad de aprender y conocer un poco más a la diabetes.