¡No le pongas tu los límites a tu hijo!

Acabamos de regresar de Friends for Life, la mejor y más entretenida conferencia de diabetes tipo 1 que existe. Allí vimos y conocimos a un sinnúmero de personas –– atletas de alto rendimiento, cantantes, reporteros internacionales –– que han alcanzado sus metas sin permitir que la diabetes tipo 1 sea un obstáculo o los detenga. De esta conferencia SIEMPRE salimos más empoderados, energizados y listos para continuar con nuestra misión.

Pero no puedo dejar pasar por alto un tema que coge auge durante los días de la conferencia, mayormente discutido en las redes sociales por las mamás de los dulces guerreros. Aunque NO es un tema nuevo, simplemente NO lo acabo de entender. Año tras año, durante los pasados 18 años, esta conferencia se ha llevado a cabo en Orlando, Florida, durante pleno verano, con temperaturas muy altas. El calor y la humedad durante el verano en Orlando no son un secreto, pero por alguna razón, hay familias que pretenden utilizar el calor y la humedad como una razón para justificar un trato preferencial durante su visita a los parques temáticos, pidiendo un pase médico.

De esta manera no hacen la fila –– durante el verano son muy largas –– para entrar a las atracciones  y mantenerse fuera de los rayos del sol. Algunos argumentos de los padres son que sus niños no pueden soportar el calor, que se deshidratan, que la insulina se daña, que la adrenalina los afecta, bla, bla, bla… Me parece irónico que la gran mayoría –– por no decir TODAS –– de estas familias se matan pidiendo igualdad para sus hijos en la escuela, en el deporte, y en cualquier otra actividad que sus hijos quieran participar, pero a la misma vez pretenden utilizar la diabetes tipo 1 como un impedimento para pedir un pase médico y NO hacer la misma filas y evitar pasar el mismo calor que cualquier otra familia, durante el verano en Orlando, el cual este año no ha sido tan caluroso como lo usual. Estas familias son las mismas que también aplauden y se toman fotos con atletas y cantantes famosos que viven con diabetes tipo 1, y proclaman a los cuatro vientos que la diabetes no detendrá a sus hijos. Me pregunto, ¿cuál es el verdadero mensaje que estos padres le envían a sus hijos? De mi parte, veo un mensaje lleno de incongruencias, pretendiendo utilizar a la diabetes a su conveniencia.

Por el contrario, entre las actividades programadas para los “teens”, está un día de parque de atracciones, en el cual todos ellos salen, junto a los líderes y con mucha supervisión, a disfrutar de una pasadía con sus amigos. Todos los años van cambiando de parque, y este año visitaron Animal Kingdom. Son alrededor de 300 teens, alrededor de la mitad viven con diabetes tipo 1. Ese día hizo mucho calor, hubo mucha fila y no fue lo más cómodo para este grupo de teens; pero sabes qué, NUNCA he escuchado a que algunos de estos adolescentes hallan pedido uno de estos pases. Al contrario llegan contando historias de lo bien que la pasaron y disfrutaron el día en el parque.

Esto me hace preguntarme… serán los padres los que realmente necesitan y quieren beneficiarse del pase? Claro que es más cómodo no hacer filas y estar en la sombra, pero usar la diabetes tipo 1 como excusa me parece el mayor acto de hipocresía posible y mal ejemplo para nuestros hijos.

Gente, hay algo llamado preparación y organización, y la diabetes tipo 1 nos hace ser personas y familias preparadas y organizadas para cualquier posible evento que se presente en el manejo de la diabetes. Eso significa que como padres, hacemos nuestro plan de ataque para poder hacer las filas, soportar el calor y el gentío del parque. Es nuestras responsabilidad asegurarnos de mantener la insulina a la temperatura adecuada, de hidratar a nuestros hijos y procurar mantenerlos saludables y felices durante la visita a estos parques.

Queremos llevar un mensaje de empoderamiento, donde no exista la discriminación, y fomentar un ambiente sin limites en las metas que nuestros hijos tengan, y que sus sueños no sean imposibles de alcanzar. Cuando solicitamos estos pases médicos, estamos llevando mensajes incorrectos, incongruentes y confusos a nuestros dulces guerreros y a la población general, donde la gran mayoría no conoce la diabetes tipo 1.

Créanme, trato de entenderlo, pero no puedo.