Mientras tanto, ¿qué hacemos?

Hoy comencé a leer el libro “Until there is a Cure” (“Hasta que haya una Cura”) del educador de diabetes y dulce guerrero Gary Scheiner. En el primer capítulo Gary explica, de manera muy clara, como debe ser el auto-cuidado y cual debe ser nuestra actitud hacia el cuidado y manejo de la diabetes. El título del libro es uno muy sugestivo, mientras llega ese momento tan esperado de una cura a esta condición; ¿qué hacemos?

Hasta que haya una cura tenemos que educarnos continuamente para entender la condición lo más posible, aceptar el reto que tenemos de frente y entender que el manejo de la diabetes requiere mucha disciplina y planificación. Pero a la vez entender que todo ese trabajo y esfuerzo realizado de manera correcta, perseverante y continua, rendirá excelentes frutos. Nunca descuides el control de la glucosa, confiando en la pronta llegada de la cura; ese descuido puede traer unos daños permanente a varios órganos de tu cuerpo. Entonces cuando llegue la cura tendrás que lidiar con otro sinnúmero de situaciones que pudieron ser prevenidas. Cuando ese gran momento llegue queremos que el cuerpo esté saludable y libre de complicaciones.

Tenemos que entender que el resultado de cada monitoreo de glucosa es la guía del tratamiento. Cada resultado nos permite corroborar si el tratamiento está siendo efectivo o tenemos que hacerle ajustes. La meta principal del manejo de diabetes es estar el mayor tiempo posible dentro de los rangos establecidos, logrando el por ciento más bajo de hemoglobina glicosilada, con la menor cantidad de hipoglucemia o hiperglucemia posibles. El autor hace hincapié en el monitoreo de las pruebas de glucosa por que en ocasiones el resultado de la hemoglobina glicosilada puede tener un por ciento excelente, pero a la misma vez ese dulce guerrero tiene episodios de hipoglucemia o hiperglucemia repetidamente. Aun con un buen resultado de la hemoglobina glicosilada ¿está ese paciente en control de su diabetes?

El manejo de diabetes debe ser parte de la vida, NO la vida de la persona. Si tu vida social, familiar, el trabajo o estudios se ven afectados por la constante preocupación y en algunos casos hasta obsesión en el manejo de diabetes; es hora de buscar ayuda y cambiar esa mentalidad.

Todos los días enfrentamos los retos de la Tía Bety y tenemos que aprender a tomar decisiones basados en los conocimientos que vamos adquiriendo a través de la experiencia. Para lograr un control adecuado de la diabetes tenemos que:

  • Tener la actitud correcta- esta actitud también la podemos llamar motivación.
  • Educación Continua- aunque lleves años viviendo con diabetes nuca pienses que lo conoces todo. Las insulina, la tecnología, el cuidado, la información de diabetes, todo cambia. Lo que nunca cambia es que somos NOSOTROS primariamente los responsables de ese cuidado.
  • Herramientas y Tecnología- en este renglón encontramos los glucómetros, las tirillas, lanceteros, bombas de insulina, medidores continuos de glucosa; cada una de estas herramientas trabajan de la mano con la tecnología para ayudarnos a entender mejor el comportamiento de la glucosa y como llevar el mejor control posible.

La educación es la piedra angular del manejo de diabetes. Necesitamos perseverar, educarnos, motivarnos y nunca rendirnos. Tu dulce guerrero necesita tener un excelente maestro para aprender a cuidarse por si mismo y nosotros los padres tenemos que entender que no podemos cambiar el ayer, ni predecir el futuro cuando estamos tratando con la Tía Bety, pero puedes trabajar fuerte y disciplinadamente en el cuidado de hoy.

Les prometo que escribiré más acerca de lo que vaya leyendo de este libro, que por lo que he visto será uno muy educativo.

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