Me acepto como soy… con todo y mi querida diabetes

“Mira, ¿qué es eso que tienes en el brazo?”

“¿Por qué te sacan sangre, te duele?”

“¿Puedes comer de todo?”

Estas son algunas de las preguntas que otros niños le han hecho a Jaime, y en ocasiones repetidamente. En un principio Jaime no sabia que decirles cuando comenzó a usar el OmniPod, en aquel entonces le dijimos que contestara que es una maquina que le envía la medicina que él necesita. Pero en ocasiones los niños pueden ser muy crueles, aún sin que esta sea su intención real.

Nuestros chicos deben estar preparados para enfrentar estas situaciones y esa preparación la tenemos que brindar nosotros. Nuestros hijos no escogieron padecer esta enfermedad, sin embargo tendrán que aprender a vivir con ella nos guste o no. Tenemos que hacerles sentir que sus vidas serán tan normales como la de otros niños, solo que con unos cuidados más específicos. NO debemos hacer sentir a nuestros hijos distintos a los demás o limitar su desarrollo social por culpa de la diabetes tipo 1. Sus vidas tienen que ser normales, sus amigos deben verlos como niños normales, no como “Fulanito, el nene que no puede comer dulces” o “Fulanita la que tiene una bomba de insulina”. La aceptación de los amigos es muy importante para los niños jóvenes;  y muchas veces los pacientes de diabetes tipo 1, prefieren callar su condición, con tal de no ser rechazados. Es por eso que tenemos que criar niños seguros de si mismos, capaces de valorarse por lo que son y no por la condición que padecen. Tenemos que lograr que al ellos mirarse al espejo se vean a ellos y no vean la diabetes.

La vida les va a presentar muchísimas situaciones en las cuales la diabetes sera un obstáculo y nosotros como padres debemos estar preparados para lidiar con ellas. Por ejemplo, aunque existen un sinnúmero de profesiones que nuestros hijos pueden practicar, también tenemos varias que los excluyen debido a su condición. Por ejemplo unirse a las fuerzas armadas (esta me provoca un grado de tranquilidad), piloto de aviones comerciales, trabajos en alta mar, control de trafico aéreo, etc. Como padres debemos conocer cuales son estas profesiones y platicar con nuestros hijos sobre cuales profesiones le interesan.

Los que tenemos niños más pequeños, el tiempo está de nuestra parte, tenemos mucho tiempo para poco a poco ir educándolos e introduciendo nuevos temas relacionados a su condición y como esta afectara sus vidas futuras. Probablemente sean temas delicados o conversaciones que no quisiéramos tener con nuestros hijos, pero como dice el refrán; “En guerra avisada, no muere gente”.

Lo primordial es crear niños seguros y felices con su vida, aunque esta incluya la diabetes. Niños que crezcan conociendo su condición y que sean capaces de educar a los demás. Queremos seres plenos y orgullosos de lo que son. Nuestros hijos deben definir su personalidad y carácter de acuerdo a sus gustos y cualidades;  la diabetes no puede ser quien los defina a ellos.