Manejando la reacción alérgica al adhesivo

Como les había comentado en un escrito la semana pasada, el dulce guerrero ha desarrollado una reacción alérgica al pegamento del sensor continuo de glucosa que utiliza. Hablamos con un dermatólogo y nos dijo que era una dermatitis de contacto. Su alternativa para mejorar la situación era dejar de utilizar lo que estaba causando la dermatitis. Esta reacción, fuerte y muy molestosa, nos estaba forzando a remover el sensor al tercer o cuarto día, desaprovechando los días útiles que el sensor debe tener. El sensor de Dexcom tiene una duración recomendada de 7 días.

Pero lo más que me preocupaba eran las marcas físicas que el pegamento dejaba en la piel de Jaime y el intenso picor que sentía. Quería evitar que Jaime tuviera una experiencia tan negativa con el sensor, que decidiera no utilizarlo más. Luego de acostumbrarnos a vivir con este increíble aparato tecnológico y conocer todas las ventajas que nos ofrece, decidí no seguir la recomendación del dermatólogo, y me dispuse a buscar alternativas que vinieran a resolver nuestra difícil situación.

Este problema con el pegamento del Dexcom no es un caso aislado. A través de las redes sociales, nos damos cuenta que son muchas las personas (niños y adultos) que tienen esta misma problemática. Todos estamos buscando las alternativas posibles para no tener que llegar al extremo de detener el uso del sensor. Comenzamos a implementar distintas cosas que le han resuelto el problema a otras personas. Primero las soluciones para proteger la piel (Skin Prep), de ahí pasamos al spray antihistamínicos (Benadryl) y luego el spray de esteroides rociado directamente en la piel (Flovent) … pero NADA funcionaba con mi dulce guerrero!

Necesitábamos algo que sirviera de barrera entre el pegamento del Dexcom y la piel de Jaime. El próximo experimento fue utilizar unos apósitos (Tegaderm, Opsiteflex, IV-3000 y Hypafix) en la piel antes de colocar el sensor. Utilizamos los cuatro y Jaime continuaba con el picor y la dermatitis. Duplicamos, triplicamos y hasta pusimos cuatro capas de adhesivo entre la piel de Jaime y el sensor, y comenzamos a notar que la reacción se demoraba un poco más de tiempo en manifestarse y nos ayudaba a utilizar el sensor los siete días recomendados. El problema era que al remover el sensor con las barreras, luego de los siete días, todavía la piel presentaba un poco de irritación.

Ya se me estaban agotando los distintos remedios que había encontrado en las redes sociales, de personas que han tenido el mismo problema. Como última alternativa me quedaban dos productos por tratar, ambos apósito de hidrocoloide (Tegaderm Hydrocolloid Dressing y el Convatec DuoDERM Extra Thin Dressing). Intentamos ambos y han resultado ser muy eficientes. Ya no vemos la reacción alérgica y nos ha permitido utilizar el sensor Dexcom los siete días recomendados.

Tegaderm Hydrocolloid Dressing (Apósito hidrocoloide) 

DuoDERM® CGF® Sterile Dressing extra fino

Estos apósitos con hidrocoloide actuan como una segunda piel formando un gel protector que sirve de barrera perfecta para que los contaminantes externos, como el adhesivo del sensor Dexcom, no lleguen a la piel y causen una reacción alérgica. Estos apósitos son hipoalergénicos, no tóxicos y no irritantes.

Lo primero que hago es hacer un hueco en el apósito, por donde pasará el filamento del sensor. Luego pego el sensor sobre el apósito de hidrocoloide, alineando el hueco del apósito con el filamento (hay quienes hacen la inserción por encima del apósito de hidrocoloide) y cortamos el apósito para darle la forma del sensor (los tamaños que compré son grandes y sólo usamos la mitad, el restante lo guardamos para el próximo sensor. Pegas el apósito en la piel y haces la inserción. Al cabo de los días los bordes pueden comenzar a despegarse un poco, para reforzarlo usamos los adhesivos médicos Opsiteflex, IV-3000 o Hypafix.

Los dos apósitos de hidrocoloide los compramos en Amazon y vienen en diferentes tamaños y formas. El apósito DuoDERM hidrocoloide que compramos es el Extra Delgado de 4 pulgadas x 4 pulgadas (10 cm x 10 cm). Nos gustó mucho que es más fino y flexible, haciéndolo mucho más fácil para cortarlo y darle la forma del sensor. El apósito Tegaderm hidrocoloide que utilizamos es el ovalado de 4 pulgadas x 4 3/4 pulgadas (10 cm x 12 cm). Luego de tratar ambas opciones notamos que el DuoDERM nos trabaja mejor, principalmente por ser fino. Tan pronto terminemos con los apósitos Tegaderm hidrocoloide que nos quedan, vamos a intentar el apósito Tegaderm hidrocoloide Fino Cuadrado de 4 pulgadas x 4 pulgadas (10 cm x 10 cm), el mismo tamaño del apósito DuoDERM.

Los últimos sensores en los que hemos utilizado este proceso no han tenido reacción alérgica y la piel se recupera muy rápido.

Luego de varias semanas intentando distintas alternativas, a nosotros nos han dado un gran resultado estos apósito de hidrocoloide. Recuerda que cada caso es completamente diferente. Ojalá que si alguno de ustedes está pasando por la agonía de estas reacciones alérgicas a los adhesivos del sensor o la bomba de insulina, está opción los pueda ayudar.