Maestros del equilibrio

Anoche en la ciudad de Chicago, Nik Wallenda, biznieto del acróbata Karl Wallenda, caminó sobre un cable de 3/4 pulgadas (1.91 cm) de ancho, a más de 670 pies (204 metros) de altura, cruzando, paso a paso, de un edificio a otro sin ningún tipo de red o cables de seguridad que protegieran su vida, en caso de cualquier percance. Mientras veía esta increíble hazaña en la televisión, me imaginaba el equilibrio que Nik debe tener, y pensaba en el equilibrio que buscamos en el manejo de la diabetes tipo 1.

Para manejar esta condición es necesario buscar equilibrar muchos factores. Tenemos que  planificar las comidas, las actividades físicas, pero no todo está en nuestras manos. Tratamos de planificar, nos organizamos y hacemos un plan de trabajo, que en ocasiones va cambiando frecuentemente. Sin saberlo o sin proponérnoslo, nos convertimos en maestros del equilibrio. Equilibramos a diario el manejo de la diabetes, nuestras familias, nuestros empleos, nuestras relaciones, las finanzas y nuestras emociones.

Cada medición de glucosa es un paso más sobre nuestro propio cable, en ocasiones perdemos el balance, perdemos la concentración y nos ataca la desesperación, el desánimo y la preocupación. Pero a diferencia de estos acróbatas, nosotros SI contamos con una red de seguridad que nos protege. Nuestra red de seguridad es la educación, la perseverancia, la proactividad, y nuestra familia que nos ayudan a subirnos nuevamente sobre nuestro propio cable y continuar dando nuestros pasos.

Aunque la diabetes cansa, provoca frustración, desasosiego, ansiedad, nos regala ojeras, arrugas y mil cosas más; no podemos rendirnos, no podemos claudicar.