Los Reyes Magos, la diabetes de mi hijo y yo

reyes magos en el pesebre-mila ferrer- jaime mi dulce guerrero

El próximo domingo esperamos con emoción las visita de los Reyes Magos, estos tres sabios que según nos cuenta la historia llegaron al pesebre a llevarle regalos al niño Jesús. Cuánto daría por que este domingo, aunque fuera solo uno de los sabios que hoy día están trabajando en la búsqueda de la cura de la diabetes tipo 1, tocara mi puerta y me ofreciera como regalo la cura para la diabetes de mi hijo.

¿Qué te parece? ¿Te gustaría recibir este regalo?

Estoy segura de que todos queremos recibir este regalo y hasta soñamos con ese momento. Y mientras tanto, ¿qué hacemos? Nos quejamos y nos lamentamos por nuestra situación o enfrentamos este RETO. Nosotros hemos decidido enfrentar el reto de la Tía Bety, y si bien es cierto que yo no soy la que vive con diabetes y que para mi puede resultar más fácil decirlo; soy la madre de un chico que si vive con diabetes tipo 1. Que tal vez nunca sienta lo que mi hijo siente durante una hiperglicemia, eso es muy cierto, que no sé lo que el piensa o como se siente acerca de su condición, ahí difiero. Parte de nuestra labor como padres es crear vías de comunicación abiertas, amplias y sin obstáculos con nuestros hijos; si logramos este nivel de comunicación, podemos conocer los sentimientos y la forma de pensar de nuestro dulce guerrero; tendremos dulces guerreros saludables emocionalmente.

Con tan sólo 10 años de edad, la responsabilidad del manejo y cuidado de Jaime, todavía es de nosotros, su papá y yo; por ahora él no tiene por que sentirse responsable de su cuidado, sentir que si el nivel de glucosa en sangre está alto es su responsabilidad. ¡Eso nos toca a nosotros! Cuando en ocasiones comes fuera de casa y tratas de hacer el mejor de los estimados en el conteo de carbohidratos y aun así te encuentras con una hiperglucemia; dime, ¿no te sientes culpable o responsable? Cuando esto sucede, le dejo saber a Jaime que fue nuestro error, él no es responsable de esta tarea; pero aprovechamos esta oportunidad para dialogar con él y aprender de esta experiencia. Es necesario que el niño se envuelva en su tratamiento, que escuche y aprenda de las experiencias que va viviendo, que vaya entendiendo como solucionar cada situación que se presente y que entienda la necesidad de actuar de manera proactiva.

Daría lo que fuera por ser yo la que viva con la condición o por que alguien me dijera como curar a mi hijo… ¿Qué se le contesta a un hijo cuando te hace comentarios como?; “Me gustaría poder buscar el botón de “power” de mi páncreas y encenderlo para que trabaje” O que tal cuando te dice; “Me gustaría tener 2 años otra vez, para no tener diabetes”.

La diabetes de mi hijo cala cada hueso de mi cuerpo, siempre esta presente…

Físicamente yo no vivo con diabetes, pero mi corazón de madre lo sufre todos los días y he decidido aprender a vivir con ella. Sufro cada hiperglucemia, cada hipoglucemia, cada pinchazo para monitorear su glucosa… Pero TENGO que hacerlo. Tengo que hacerlo para ver a mi hijo crecer sano, fuerte, alegre…en fin para verlo vivir. He aprendido y sigo aprendiendo que mi hijo SI puede tener una vida sin complicaciones, he aprendido que tengo que educar a Jaime acerca de su condición. He entendido que ante las pruebas, nos engrandecemos y triunfamos; en el camino nos vamos a caer, vamos a sentir coraje y la tristeza nos invadirá, pero será sólo momentáneamente; sólo basta ver la sonrisa de mi hijo, sentir sus amorosos besos o sus tiernas manos abrazándome.

Ese es mi motor, esa es mi mejor motivación… Así que hasta que un Rey Mago moderno no me traiga el mejor de los regalos, la cura de la diabetes tipo 1; seguiré nutriendo mi espíritu con esa hermosa sonrisa, los adorables te amo que a diario me dice y de todos esos mimos tan puros que mi hijo me regala.

Mi promesa del Día de Reyes para mi hijo es que nunca me rendiré, seguiré a su lado físicamente y emocionalmente brindándole el apoyo que necesite. Como tu madre, siempre velaré por tu bienestar, buscaremos las mejores opciones, que estén a nuestro alcance para tu tratamiento y juntos continuaremos educándonos. Por ahora sólo quiero que seas un niño de 10 años, quiero que las decisiones trascendentales que tengas que tomar por ahora, sean que juguete usar, que deporte quieres practicar o que clase de queso quieres en tu “sandwich”.

¡Feliz Día de los Reyes a todos!

6 thoughts on “Los Reyes Magos, la diabetes de mi hijo y yo

  1. Gema Murcia Murcia.

    Me identifico plenamente contigo, soy madre de un dulce guerrero de 11 años y ahora mismo se me caen las lágrimas. Gracias por estar ahí. Un beso muy grande desde Málaga (España).

  2. ELENA

    Efectivamente, yo me uno a tu lucha y te apoyo, porque yo también seguiré siempre al lado de mi hijo y le daré mi apoyo. SEGUIMOS AFRONTANDO ESTE RETO.

  3. Gabriela Caldas

    Mila, que bien explicado en tus palabras todo lo que una mamà de un nene con diabetes tipo 1 siente! Comparto todo lo que decis y lo que sentis y espero con ansias, cada dia de mi vida, que llegue ese rey mago!! mientras tanto lucharemos al lado de nuestros hijos incansablemente!! Un abrazo y muy feliz 2013!!

  4. Rosa

    Estoy contigo Mila; ojalá ese Rey Mago llegue muy pronto a nuestros hogares y nos regalen la cura para nuestros preciosos niños. Muchos besos y gracias por tantos ánimos.

  5. Rosario

    Qué increíble ver plasmados mis pensamientos y sentimientos en las letras escritas por otra persona!! No pude evitar emocionarme y no pude contener las lágrimas. Pero pensándolo bien, no, no es increíble porque todas las madres de los dulces guerreros somos una, somos conscientes de la condición que a nuestros hijos les tocó vivir y la vivimos y la sufrimos con ellos porque los amamos profundamente, estamos comprometidas buscando cada día cualquier información que nos mantenga viva la esperanza y nos acerque a la cura de la DM1, y de esa manera nos educamos cada vez un poco más para tener mejor controlada a la Tía Bety, como tú la llamas. Y entonces ya me resultan aún más familiares tus palabras, solo que a veces me parece casi imposible decirlas yo misma y es cuando agradezco tanto leerlas en tu blog porque es una forma de liberarlas y que no queden encerradas en la profundidad de mi ser. Gracias!!

Comments are closed.