Los abuelos y sus adorados dulces guerreros

Los Abuelos que cuidan niños con diabetes tipo 1

Los Abuelos que cuidan niños con diabetes tipo 1Ser abuelo de un niño con diabetes tipo 1 puede ser complicado. Como me dijo un día mi querida suegra; “Los abuelos sufrimos lo que le pasa a los nietos dos veces, sufrimos por nuestros hijos y sufrimos por los nietos”. Muchos abuelos forman parte activa en el cuidado de sus nietos y otros, por diferentes razones, no participan tanto. Pero sea mucha o poca la participación de los abuelos en el cuidado de un dulce guerrero, debemos educarlos porque no sabemos cuando sea necesario que nos den la mano en el cuidado de nuestros chicos. También creo que mientras más tiempo nuestros niños compartan con sus abuelos, mejor entenderán todo lo que conlleva un buen manejo de diabetes de sus nietos. La diabetes se hará más real para los abuelos durante este compartir y nuestros dulces guerreros tendrán la oportunidad de poder educarlos en “vivo”.

La pasada semana mi esposo y yo asistimos a una conferencia de redes sociales, de martes hasta el sábado, afortunadamente no tuvimos que viajar fuera de la ciudad y durante el día dejamos a los chicos bajo el cuidado de mis suegros. Jaime tiene la ventaja de contar con dos hermanos mayores que participan activamente de su cuidado y conocen bastante bien como manejamos a la Tía Bety. Y claro, gracias a la tecnología nos podíamos comunicar a través de los mensajes de texto. Durante una semana normal, son muy pocos los mensajes de texto que intercambiamos con nuestros hijos, pero durante esa semana intercambiamos un total de 294 mensajes de texto. Durante esa semana pudimos manejar a la Tía Bety de manera remota, pero los abuelos recibieron un curso intensivo del manejo de diabetes de parte de Jaime y sus hermanos.

En la página principal de los Diabetes Advocates, encontramos una carta que comparte un abuelo que ha decidido educarse acerca de diabetes tipo 1. Aquí comparto un extracto de ella:

El 13 de junio de 2011, nuestra nieta fue diagnosticada con diabetes tipo 1. Aunque los síntomas nos prepararon para la noticia, no estábamos preparados para la realidad. Parecía todo tan surrealista – esto no puede estar pasando en nuestra familia. Mi esposa y yo rápidamente nos dimos cuenta que debíamos ser proactivos y desempeñar un papel significativo en la reacción de la familia ante el diagnostico de diabetes tipo 1de nuestra nieta. Establecimos rápidamente dos objetivos: 1) brindar apoyo emocional para nuestros hijos (padres de nuestra nieta) y 2) aprender a ser cuidadores de nuestra nieta con diabetes tipo 1. Sabíamos que lidiar con nuestras emociones sería difícil, pero eso era secundario.

Han pasado casi 21 meses desde aquel día del diagnostico. Como familia, hemos progresado mucho, nos hemos ajustado a la “nueva normalidad”. Nuestros hijos atienden maravillosamente a nuestra nieta y somos capaces de apoyarlos emocionalmente. Además, se ha vuelto más fácil para nosotros proporcionar la atención médica necesitada (conteo de carbohidratos, monitoreo de glucosas, tratamiento, situaciones inusuales), que permiten a nuestra nieta pasar tiempo con nosotros en Houston (no viven en la misma ciudad) y sus padres viajar de vez en cuando.

Nos consideramos afortunados. Somos una familia más fuerte hoy y hemos aprendido dos lecciones muy valiosas. La primera es acerca del cuidado de la diabetes tipo 1, esto tanto un arte como una ciencia. Es necesario utilizar la cabeza, así como escuchar a tu corazón. El otro es el entendimiento del tratamiento y reconocer que es un proceso educativo. El resultado positivo es que nuestra familia no ha dejado que la diabetes tipo 1 impida que nuestra nieta sea un niña alegre.

Jay H. Rosenfeld

Houston, Texas

April 12, 2013

Vamos a animar a nuestros padres y suegros a que se eduquen y nos sirvan de apoyo. ¿Qué cosas piensas que tus padres o suegros necesitan aprender o entender mejor acerca de la diabetes tipo 1 de tu hijo?