Las rutinas nos pueden limitar

Durante el pasado verano, mis hijos comenzaron a trabajar de lleno con su físico. Mi esposo y yo hacemos el P90X (programa de ejercicios) y cuando lo empezamos por segunda ocasión, ellos se nos unieron. El cambio físico en ellos ha sido muy visible, sus cuerpos se han tonificado y han perdido la poca grasa que tenían; están muy contentos porque sus músculos se han definido y pueden ver el gran cambio.

La perdida de la grasa y el aumento en su masa muscular, nos han traído nuevos retos en el funcionamiento óptimo del Omnipod. Comencé a darme cuenta de que a Jaime los “pods” le funcionaban muy bien durante los primeros dos días y luego las glucosas comenzaban a estar más elevadas de lo deseado. Usualmente utilizaba sus brazos, muslos y abdomen para poner el “pod”, pero mientras más definido está su cuerpo, menos grasa hay para hacer ese pellizconcito y separar la piel del músculo. Esto causa que la cánula choque con el músculo y se doble, evitando que la insulina fluya de manera normal.

Que frustrante es saber que lo que ha funcionado constantemente de pronto comienza a dar problemas. Durante nuestra visita a su endocrinólogo en la Florida, tuvimos la oportunidad de hablar con la educadora de diabetes, ella es paciente de diabetes tipo 1 y atleta de alto rendimiento. ¡La combinación perfecta para orientarnos! Ella nos aconsejó comenzar a utilizar la parte alta del glúteo como lugar de infusión. Por un momento dudé, no estaba segura si sería un buen lugar pues pensaba que estaría muy propenso a recibir algún golpe o que al vestirse o desvestirse se despegaría, sin embargo decidí que en el próximo cambio de “pod” seguiría su sugerencia. Los resultados han sido magníficos, las glucosas han estado perfectas. Jaime apenas siente que lo lleva puesto y no han habido cánulas dobladas.

Muchas veces creamos unas rutinas las cuales nos cuesta mucho modificar. Estas rutinas nos pueden limitar a hacer las cosas de otra manera, posiblemente más eficiente y con mejores resultados de lo que estamos acostumbrados a hacer. Es muy importante hablar con otros padres de niños diabéticos, orientarnos lo más posible con nuestro endocrinólogo o con algún educador de diabetes y estar abiertos a nuevas sugerencias. Cuando tengas alguna cita médica ya sea con el nutricionista, endocrinólogo o educador de diabetes, debes hacer una lista de todas las dudas y preguntas que tengas. Por sencilla o complicada que sea, está debe ser aclarada, es la única manera en la cual seguiremos conociendo más a fondo la condición. Tenemos que leer y hablar con otras personas, profesionales de la salud o familias de niños diabéticos e intercambiar experiencias e ideas. Mientras más educados estemos, mejor lograremos controlar la condición.