Las historias de Jaime y el béisbol

A finales del año pasado, Jaime jugó su primera temporada de béisbol. Esta primera temporada  de béisbol fue un proceso de adaptación, ya que era la primera vez que Jaime competía en un deporte de equipo y no individualmente, como lo hacía anteriormente mientras jugaba tenis.

Cuando Jaime jugaba tenis y tenía que chequear la glucosa, lo hacía durante algún periodo de descanso y posiblemente nadie se enteraba, excepto el niño que jugaba en su contra. Poco a poco, Jaime iba “educando” a estos niños acerca de la diabetes y al cabo del tiempo, los chequeos de Jaime ya eran algo normal para los niños que jugaban con el.

Al comenzar a participar en un deporte de equipo, al momento de Jaime chequear su glucosa, habían miradas, comentarios y hasta un poco de bullying de parte de algunos de sus nuevos compañeros, que seguramente nunca habían conocido a algún niño con diabetes tipo 1. Algunos de los comentarios eran; “Mi papá me dijo que la diabetes le da a las personas que comen mucho dulce”, “Jaime tiene una cartera de niña, ¿qué traes ahí?”,  “Eres un bebé porque tienes jugo”, “¿eras obeso cuando te diagnosticaron?”. Aún con estos comentarios, Jaime intentaba “educar” a estos niños, que claramente la intención era burlarse y molestarlo. Después de varios intentos, ya Jaime no le presta atención a los comentarios de estos niños, que obviamente no le han dado un buen ejemplo en sus hogares.

Afortunadamente con su desempeño en el campo de juego, Jaime ha podido demostrarle a estos niños que su diabetes tipo 1 NO es un obstáculo y que puede hacer todo lo que ellos pueden hacer y tal vez mejor. Como familia, tratamos de utilizar cualquier oportunidad que se nos presente, para educar a otras personas y esto es exactamente lo que Jaime intentaba hacer con sus nuevos compañeros de equipo. También le hemos enseñado a Jaime a que no permita que nadie lo haga sentir menos porque vive con diabetes. Jaime es muy amigable y creo que bastante maduro para su edad y eso le ha ganado dos buenos amigos en su equipo de béisbol, Esteban y Derek. Estos dos niños forman parte de familias trabajadoras y en las que podemos ver que los valores, son parte clave de la educación que han recibido en el hogar.

En septiembre, Jaime comenzó su segunda temporada de béisbol. La gran mayoría de los compañeros de equipo son los mismos que estuvieron durante la primera temporada, pero hay algunos niños nuevos. Comienzan las miradas, los comentarios y las preguntas. Entre los nuevos compañeros, hay uno que le dice a Jaime que su mejor amigo también vive con diabetes tipo 1, por lo que para el, la diabetes no es nada nuevo, uno menos… Pero hay otros niños que hacen comentarios muy similares a los del año pasado con la intención era burlarse y molestarlo. Pero a diferencia del año pasado, sus dos buenos amigos son los que dan un alto cuando notan que alguno de los nuevos compañeros han venido a molestar a Jaime con sus comentarios o actos. Jaime puede y sabe como defenderse o ripostar los comentarios, pero me gusta mucho cuando Jaime puede contar con el apoyo de sus amigos y no sentirse sólo.

¿Por qué les cuento esto? Porque nuestros dulces guerreros a diario se enfrentan a mil situaciones que la diabetes les presenta, y encima de todo eso tienen que explicar el por qué hacen lo que hacen o por qué viven con diabetes. Hagamos como esos dos amigos, que no permiten que los demás hagan sentir mal a otras personas. En ocasiones son los hermanos de Jaime los que responden a las preguntas o comentarios de otros, en otras ocasiones somos nosotros sus padres y en ocasiones lo hace el. Lo importante es que alguien responda, que eduque y que le de un alto a los comentarios malintencionados de los demás.

Pd. Le dije a Jaime que le iba a comprar la camisa que ven abajo. LOL

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