Las estadísticas del día a día con diabetes

Ya comenzó la temporada de béisbol de mis hijos y pronto comienza la temporada de las Grandes Ligas en los Estados Unidos. Como es de costumbre, mis hijos y sus compañeros de equipo están bien pendientes a sus estadísticas. Igual pasará cuando comience la temporada de Grandes Ligas, pero esta vez no serán sólo los jugadores los que estarán pendientes a sus estadísticas, sino también los fanáticos que juegan en las ligas de fantasía.

Estos fanáticos de las ligas de fantasía viven día y noche pendiente a los números y las estadísticas de sus jugadores favoritos y no se disfrutan el partido. No pueden disfrutar y ver el partido de béisbol de la forma en que está destinado a ser visto. Ven el partido solamente para estar pendientes de los números y las estadísticas. El juego, en definitiva, no tiene sentido. No hay alegría, sólo la ansiedad, sólo el dolor y la decepción.

El problema es que algunos de estos fanáticos se han convertido en adictos, obsesivos de los números y estadísticas de sus jugadores favoritos. Muchas adicciones, se derivan de una necesidad desesperada de controlar un resultado, esto es sólo una ilusión de control.

En nuestro día a día con la diabetes, en ocasiones nos comportamos igual que estos fanáticos, prestando demasiada atención a los números que el glucómetro nos indica y dejamos de disfrutar el juego de la vida de nuestros jugadores favoritos, nuestros hijos. Nuestros dulces guerreros necesitan nuestro apoyo incondicional y no nuestro juicio. Cómo ya les ha dicho Mila en otras ocasiones, los números que obtenemos en las mediciones de glucosa, son sólo información.

En el béisbol los jugadores tienen días buenos y otros no tan buenos, pero al final de la temporada lo importante es el promedio de bateo y no el resultado de cada uno de los días. El manejo de la diabetes de nuestros hijos es algo parecido. En el transcurso de los días, habrán días buenos y otros no tan buenos. Lo importante es que sigamos educándonos y trabajando para mejorar día a día y al igual que en el béisbol, al final de la temporada, conseguir un buen promedio de bateo. En el lenguaje de la diabetes el A1c  o la prueba de Hemoglobina glucosilada es el promedio de la glucosa de los últimos 3 meses.

Los números y las estadísticas son importantes, pero no podemos dejar que controlen nuestras vidas ni la vida de nuestros dulces guerreros. No dejemos de disfrutar de nuestros hijos, la diabetes es solo parte de su vida, NO su vida.

¡Disfrutemos de nuestros chicos y todos sus logros!

El Papá Jaime