Las actitudes de los padres hacia la diabetes tipo 1

En otras ocasiones les he compartido que Jaime siempre ha sido muy cooperador con su manejo de diabetes tipo 1. Me encantaría poder darles la receta, pero la realidad es que no la tengo. Si algo siempre hemos tenido muy presente es hablarle de manera clara, sin inculcar miedos, y provocar diálogos que nos ayuden a entender mejor que él piensa.

Pero saben qué? Si lo analizo bien, con Jaime hemos hecho lo mismo que con sus dos hermanos mayores. Tenemos una crianza estricta, pero con comunicación abierta y mucha confianza, donde todos en casa sabemos cuales son las reglas de nuestro hogar. Para Jaime, las reglas del hogar incluyen la participación en el manejo de su diabetes y ser responsable con sus cosas, educación y tareas de la casa. Tareas que todos en casa tenemos que realizar nos gusten o no.

Hay algo que siempre le digo a los padres y que suena más fácil de lo que es; “Los padres somos el modelo de nuestros hijos”. Si demostramos actitudes negativas hacia nuestra realidad con la diabetes tipo 1, tendremos a un dulce guerrero que verá su diabetes de la misma manera. No estoy diciendo que la diabetes tipo 1 tenga nada de divertido o positivo; pero tenemos que aprender a vivir con ella y disfrutar todos los días, independientemente de cómo haya sido el manejo durante ese día. Es muy fácil convertirnos en papás helicópteros o policías de la diabetes, sobretodo cuando tenemos un dulce guerrero en la casa; “Te mediste? Qué comiste? Por qué estás alto?”. Pero estas actitudes sólo provocarán conflictos, rebeldía y problemas en casa. Aunque sé que es muy difícil, tenemos que aprender a soltar las riendas y dejar que nuestros hijos poco a poco vayan tomando decisiones por si solos, SIEMPRE dejándoles saber que estamos aquí para apoyarlos y ayudarlos.

Si tienes un adolescente rebelde con su diabetes tipo 1 en casa, te recomiendo que auto-analices y revises si hay cosas que como padre o madre puedes o debes modificar. Posiblemente pueda ser algo que hagas inconscientemente y lo haces porque quieres lo mejor para tu hijo, pero nuestras actitudes, buenas o malas, hacia la diabetes tendrán un impacto en el cuidado futuro de nuestros guerreros y en sus propias actitudes hacia su diabetes.

Vivir con diabetes tipo 1 en casa no es fácil, pero es tarea de todos apoyar y ayudar.