La insulina basal a menudo es malinterpretada

Entre las muchas personas que la diabetes nos ha permitido conocer se encuentra el Dr. Stephen Ponder, el es Endocrinólogo Pediátrico, Educador de Diabetes y vive con diabetes tipo 1. A través de sus escritos comparte como el maneja su diabetes y explica con lujo de detalles el por qué de cada decision. Hoy les compartimos un escrito que compartiera acerca de los basales.

Todas las personas (con o sin diabetes) necesitan una pequeña cantidad de insulina activa en su torrente sanguíneo en todo momento. El propósito de esta insulina es mantener los niveles de glucosa en un “equilibrio constante” de un minuto a otro. Esta insulina es también responsable de defendernos del desarrollo de cetonas excesivas. Todos producimos cetonas, son parte de la vida y la presencia de una pequeña cantidad es siempre normal en todas las personas con o sin diabetes.

Tener “equilibrio” significa tener niveles de glucosa que no cambian drásticamente de un minuto a otro. Este efecto de la insulina que trabaja silenciosamente en segundo plano se le conoce como “insulina basal”. La insulina basal se puede suministrar con una bomba de insulina las 24 horas al día o mediante inyección (Lantus o Levemir) una o dos veces al día.

El efecto de la insulina basal pretende equilibrar la cantidad de azúcar que está entrando con la cantidad de azúcar saliendo del torrente sanguíneo. La glucosa que está “saliendo” está siendo utilizada por los órganos y músculos del cuerpo, con la ayuda de la insulina. En el caso del músculo simplemente está siendo utilizada para proporcionar el combustible para que los músculos trabajen. Nuestro cerebro también utiliza hasta unos 4-6 gramos de azúcar cada hora. Es importante saber que el cerebro no requiere insulina para utilizar la glucosa.

La dosis de insulina basal (ya sea de una bomba de insulina o de inyección) se basa en una expectativa: de una determinada cantidad esperada de actividad física y de comida. Añadiendo más o menos actividad física durante el transcurso del día cambia el efecto de la insulina basal hacia arriba o hacia abajo. La insulina basal no tiene en cuenta las dosis de insulina que se utilizan para ayudar a manejar el cambio en los niveles de glucosa después de ingerir alimentos o para corregir un nivel elevado de azúcar en la sangre.

En lo que respecta a todos los factores que mueven los niveles de glucosa hacia arriba o hacia abajo, no hay dos días que sean exactamente iguales. Esta es una de las razones que los niveles de glucosa pueden subir o bajar incluso bajo las mejores circunstancias en persona con diabetes tipo 1 que utilizan insulina. Así que, cuando se programa la insulina basal en una bomba, hay mucha suposición sobre lo que sucederá. Estas suposiciones pueden descansar sobre un terreno movedizo, poco firme.

Aunque las bombas de insulina tengan muchos basales programados, en muy pocas ocasiones he encontrado que más basales son mejor que sólo unos pocos, o uno, cuando se trata de los niveles de A1C. De hecho, la mayoría de las personas utilizan demasiada insulina basal a través de una bomba. Un informe de 2011 en Diabetes Care mostró que las necesidades de insulina basal son alrededor del 30% del total de las necesidades de insulina diaria de una persona, en condiciones controladas. 

A través de mis experiencias en “Sugar Surfing” aprendí que estaba utilizando mucha más insulina basal de la que necesitaba. Ahora tengo un indice de basal de alrededor del 25-30% de mis necesidades totales diarias de insulina.

La razón más probable para que muchas personas tengan un basal más alto como un porcentaje de su dosis total diaria de insulina se debe a una mayor cantidad de grasa en la dieta, lo que retrasa el vaciado del estómago y causa aumentos repentinos en los niveles de glucosa horas después de la ingesta de los alimentos.

En pocas palabras: si utilizamos un basal más alto en la bomba de insulina para bajar el nivel de glucosa de la mañana, es una razón poco apreciada de inesperados niveles bajos de glucosa durante la noche. “Sugar Surfing” me ayudó a estar más conscientes de esto. Los basales sirven simplemente para proporcionar el “equilibrio constante”, no para ejercer presión hacia abajo de la glucosa.

Asegurarse de que su insulina basal es apropiada para su situación de vida es una destreza básica que la mayoría de las personas con diabetes tipo 1 deben dominar. Aprender cuándo son necesarios estos cambios requiere tiempo y paciencia. Pero todo comienza cuando entendemos lo que la insulina basal realmente se supone que haga por usted o por su hijo.

Fuente: Página de Facebook The Power Within, by Stephen Ponder MD FAAP CDE