Jaime tiene síntomas de diabetes mellitus 1

dra. ALicea

Aún recuerdo con claridad nuestra conversación aquel viernes en la tarde cuando mi llamada interrumpió tus vacaciones. Llamé para confirmar lo que para mí, en ese momento, era algo sin importancia, algo como una infección del tracto urinario relacionado a las repetidas visitas al baño y accidentes que Jaime estaba teniendo. Jamás pensé cuando te mencioné estas visitas de Jaime al baño y su constante sed, en solo segundos, la vida de nuestra familia tomaría un rumbo totalmente desconocido y sin planificación.

“Ay Mila, quisiera equivocarme pero Jaime tiene síntomas de diabetes mellitus 1”. Recuerdo tus palabras como si estuviera viviendo ese día hace ocho años atrás, las escucho una y mil veces en mi cabeza. Recuerdo la impotencia e incredulidad que se apoderaron de mí, hasta que llevamos a Jaime a una clínica para hacerle la prueba de glucosa, siguiendo tu recomendación. Unos minutos más tarde, tus sospechas eran corroboradas; diabetes mellitus 1.

La diabetes tipo 1 es una condición que para tu familia no es extraña, ya que tu hermana menor ha vivido con la condición desde niña. Aunque en ese momento, tus palabras no fueron de mi agrado, no sabes lo afortunados que nos sentimos de haber contado con tus conocimientos, tu “diagnóstico temprano” y la dirección en el camino correcto. A diario escuchamos historias donde los pediatras no identificaron a tiempo los síntomas de diabetes tipo 1, y las experiencias de estas familias han sido muy diferentes a la nuestra.

Tere, durante seis años fuiste parte clave del bienestar general de Jaime y de nuestra familia. Hoy, ocho años más tarde, no sabes lo agradecida que estoy por habernos dado aquella noticia, que aunque triste, fue muy certera.

Gracias…

Por contestar aquella llamada

Por dirigirnos sin titubear a la sala de emergencias

Por hacer hasta lo imposible por que Jaime tuviera el mejor endocrinólogo del área

Por apoyarnos y por recordarnos que la diabetes tipo 1 es una condición tratable y manejable

Por aquella visita al hospital en tu plano personal

Por haber sido la pediatra de mis tres pollitos

En fin, gracias porque aunque ya no había vuelta atrás o manera de curar la diabetes tipo 1 de Jaime, pudimos actuar rápidamente, no tuvimos complicaciones mayores y el proceso fluyó tranquilo, dentro de lo que cabe llamar tranquilidad.

Hace unos años que no hablamos, nos mudamos y no vivimos cerca, pero te cuento que Jaime está muy bien. Jaime está creciendo rápido, disfrutando su niñez y aprendiendo día a día a convivir con ésta agridulce amiga.

Recibe un fuerte abrazo de nuestra parte y una vez más, GRACIAS!

Mf firma