Investigación valida la importancia de la educación de diabetes

En ocasiones pareciera que somos como un disco rayado, repitiendo el mensaje acerca de la importancia de la educación de diabetes tipo 1 entre nuestros niños y jóvenes. Como padres tenemos la enorme responsabilidad de formar futuros adultos que seguirán viviendo acompañados de la diabetes tipo 1, y TIENE que ser nuestra misión proveer las mejores herramientas de educación y cuidado para un futuro saludable.

Vemos como poco a poco van surgiendo investigaciones que comienzan a validar nuestras teorías acerca del beneficio de la educación de diabetes durante la niñez, para preparar a nuestros dulces guerreros durante la adolescencia. Investigadores del Baylor College of Medicine en Texas utilizaron datos de una encuesta Australiana de 471 adolescentes, la Encuesta Juvenil de Diabetes MILES, para determinar la relación entre los síntomas de depresión/ansiedad, y conflictos familiares, con los resultados resilientes (auto-monitoreo de la glucosa, calidad de vida general y A1c) en el contexto de los factores de riesgo psicológicos y familiares.

El estudio reflejó que los resultados positivos en el auto-monitoreo de la glucosa y calidad de vida, unido a un A1c dentro del rango, brindaron resiliencia durante la adolescencia, un período de vulnerabilidad para las personas con diabetes tipo 1, y promovieron menores síntomas de depresión, ansiedad, y conflictos familiares. La resiliencia se define como la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas, algo que es clave para los adolescentes que viven con esta condición de salud.

Tenemos que educar y preparar a nuestros hijos para que estén capacitados a solucionar problemas. Acaso no es así como manejamos la diabetes? Analizamos data, niveles de glucosa, tomamos decisiones informadas, observamos y utilizamos lo aprendido para solucionar otros retos y situaciones futuras. Estamos constantemente haciendo malabares para mantener los niveles de glucosa en rango, SIN perder de perspectiva la calidad de vida.

La educación de diabetes desde temprana edad, incluyendo la habilidad de solucionar problemas, puede evitar y disminuir los síntomas de depresión, ansiedad, y conflictos familiares durante la adolescencia. En nuestras manos está un futuro más saludable para nuestros dulces guerreros.