Historias de diabetes: Sofía

Llegó el mes de noviembre! Para la comunidad de diabetes, este mes significa mucho más que el undécimo mes del año. Noviembre para la comunidad de diabetes sobretodo los que viven con diabetes tipo 1 tiene un valor increíble , en el que hay sentimientos encontrados y NO podemos dejarlo pasar por alto. Es el mes de concienciación de la diabetes, a nivel mundial, y el objetivo es educar acerca de la prevención y la calidad de vida que se puede lograr con un buen manejo.

El 14 de noviembre celebramos el Día Mundial de la Diabetes, en conmemoración del natalicio de Frederick Grant Banting, una de las dos personas responsables del descubrimiento de la insulina, hormona que ha salvado millones de vidas.

Durante este mes, queremos presentar y destacar algunas historias de diabetes de algunos pequeños héroes y heroínas que con su fortaleza nos dan una gran lección de vida.

La vida sigue, la vida no se detiene ante el diagnóstico de diabetes tipo 1 de nuestros hijos. Nos resta educarnos, empoderarnos y darle mucho apoyo a nuestros hijos.

La primera historia que compartiremos este mes nos llega desde Venezuela. Carmen es la mamá de la dulce guerrera Sofía y le he tomado mucho cariño. Ella ha dedicado de su tiempo para colaborar con nuestro grupo de apoyo y agradecemos todo lo que hace para ayudar a otros.

“Hacen 5 años llegó a nuestras vidas la Tía Bety. Como todo comienzo, difícil; como todo comienzo, incierto sin embargo jamás pensamos que rendirnos era la opción. Mi familia aceptó y permitió que en nuestra mesa existiera una comensal más, eso si, no le permitimos que ella ponga o disponga la mesa, somos nosotros quienes ponemos las reglas. 

A lo largo de estos 5 años Sofía , así se llama mi princesa, ha vivido con la Tía Bety, ha aprendido a respetarla pero no deja que le domine su vida, con tan corta edad, Sofia ha realizado todo lo que su edad le ha permitido, desde bailes, reinados y excelencia académica … como dice mi princesa LA DIABETES NO ME LIMITA. 

La educación que nosotros como familia hemos adquirido, se la damos a ella y a quienes la rodean, sus maestros y amigos son expertos atendiendo situaciones. Sofía se ha educado sólo con un norte, su propia INDEPENDENCIA. El empoderamiento de mi hija con esta condición ha sido tan satisfactorio que sola se autocontrola. Actualmente usa bomba de insulina, cuenta carbohidrato y es capaz de tener una idea clara que saber cuando se siente mal y que debe hacer para que pueda recuperarse sin consecuencias lamentables.

Como todo niño, va a fiestas, come lo que desea, sólo que ella tiene su propia disciplina y sabe cuando comer, que comer y sobretodo, cuanto debe comer. Mantenemos el equilibrio entre lo prohibido y lo permitido. Hoy por hoy mi triunfo es su sonrisa, la mejor recompensa es tenerla y el mejor sueño, su independencia, que sea capaz de lograr todo lo que se proponga sin que la Tía Bety se convierta en un verdugo.

Carmen