Historias de diabetes: Sebastián

pizap.com13835176596602¡Hola!

Mi nombre es Sebastián, tengo 11 años  y también tengo diabetes tipo 1.  Soy de Costa Rica, estoy en 5to grado de la escuela y tengo 3 perritos: 2 pastores alemanes y una bulldog ingles.

Me gusta la natación, Los legos, ver TV, escuchar música, jugar, brincar, leer y dormir.

Desde hace 2 años estoy luchando contra la diabetes, no es difícil una vez que te acostumbras.  A mí me diagnosticaron a los 9 años.

Era un día cualquiera, regresaba de una excursión al zoológico, llegue a casa muy cansando por que caminé mucho.  Durante la noche me desperté  varias veces a orinar.  Al día siguiente estaba muy cansado, en la escuela me dormí en una clase.  Me llevaron a psicología, me dolía el estomago y me tome 3 tres Té de  manzanilla.  Llamaron a mi mamá y le dijeron que estaba muy decaído.  Esa noche la pase vomitado.

Al día siguiente mis papás se asustaron por que había bajado de peso, seguía vomitando y estaba pálido. Me llevaron de emergencias al Hospital de Niños.  Recuerdo que me hicieron muchas preguntas y mi primer test con un glucómetro.

Salió 950 🙁 …. pasé dormido muchas horas y desperté en urgencias.  También tenía hambre pero no podía comer aún, todo el Hospital se dio cuenta que tenía hambre, porque le pedí comida a todos,  pero aún no podía hacerlo ya que faltaba nivelar un poco mi azúcar.  Al día siguiente me llevaron al salón de endocrino.

Ahí conocí a otros 5 niños, todos igual que yo, con diabetes. La pasé muy bien esos días, la comida era muy rica y me consentían mucho, pero me asusté cuando me dijeron que me tenía que punzar e inyectar todos los días.

Aprendí a hacerme el test solo, pero no llegue a inyectarme con jeringas.

Cuando salí del hospital, salí muy asustado pero también salí como una nueva persona. Toda mi familia se alegró de verme pues todos estaban preocupados por mí.

Falté 2 semanas a la escuela, mientras me acostumbraba. Cuando regresé me sentía muy tímido, estaba nervioso porque no sabía si me podía cuidar.  Yo no era el único con diabetes, había otra niña, su nombre es Maria José, ella me enseñó muchas cosas y me dio seguridad.

Durante un mes, mi mamá llegaba a inyectarme al medio día, le tenía miedo a la jeringa por si hacia algo mal.  Me compraron los lapiceros y logré hacerlo solo.

Luego del debut, me costó acostumbrarme, me comía cosas a escondidas en la escuela, ahora no lo hago ya que me puedo controlar.

Aprendí a reconocer mis síntomas, qué hacer cuando tengo una hipo.  También les enseñé a mis amigos.

Puedo decir que soy una persona normal y no me ha costado porque todas mi familia me entiende y apoya, mis compañeros también lo hacen.

A pesar de vivir con diabetes estoy en los mejores 5 de la clase y también en el cuadro de honor. La diabetes no me frena en nada.  Quiero ser cirujano cuando sea grande.

¡Adiós!

 Sebas

Protejo futuro Sebas