Historia de Diabetes: Nuestra primera Navidad con diabetes tipo 1 

Cinco meses atrás nuestra vida se vio obligada a dar un alto en seco a nuestro ocupado estilo de vida. Nuestra familia esta compuesta de mi esposo, 3 hijos y yo; Luca y yo llevamos casados 20 años y nuestros hijos tienen 17, 15 y 11 años. Noté que Gianluca mi hijo de 15 años estaba adelgazando, decía estar muy cansado todo el tiempo y su apetito cambió. Gian se encontraba en medio de un proceso de audiciones para un festival navideño muy importante en mi país y la verdad nuestra rutina era muy compleja.  Gian toca piano, Malu (17) juega tenis y Giancarlos juega fútbol, esto nos tiene corriendo por toda la ciudad a diario.

El 5 de Julio mientras íbamos de camino a una cena familiar Gian comenzó a quejarse de malestar estomacal y nauseas, nos pedía que por favor lo dejáramos en la casa pues no se sentía nada bien. La cena era en casa de mi hermana y le dije que mejor llegábamos hasta allí pues el suegro de mi hermana es pediatra y el nos podría ayudar. El pobre se veía muy desmejorado, pensaba que podía ser una combinación de cansancio con algún virus, pero no imagine jamás que en menos de 2 horas la vida nos cambiaría.

Al consultar con el suegro de mi hermana los síntomas de Gian, de inmediatamente nos envió a Urgencias  pues todos los signos apuntaban a diabetes tipo 1. Uno como padre siempre trata de buscar otras causantes menos severas y aunque el nos dijo estaba casi seguro, no era posible dar un diagnostico final. Al llegar al hospital explicamos todos los síntomas y ya nos esperaba un médico a quien el suegro de mi hermana ya había llamado. De inmediato le comenzaron un suero y lo acostaron en una camilla, tomaron sus vitales y llego el momento el que se nuestro mundo se paralizó. Trajeron un aparato para medir su azúcar en sangre, hicieron una punción en su dedo y usaron esa gota… Fueron los segundos más largos de nuestra vida, en la pantalla del aparato apareció un 685. Mi mente comenzó a correr a mil millas por hora, que es ese numero, es eso bueno o malo, como es que no sabia nada de valores de azúcar en sangre; quería respuestas y las quería YA.

La enfermera salió de inmediato del cuarto donde estábamos sin decir palabra y se dirigió a donde estaba el médico. Sentí que el tiempo se detuvo y pasaron horas. Por la cara del médico al escuchar lo que le dijo la enfermera supe que algo andaba mal. El Dr. Acosta quien era el que nos estaba atendiendo se acercó y nos dijo que teníamos que hablar. Comenzó por explicarnos las funciones del páncreas y como se metaboliza el azúcar en nuestros cuerpos. Nos dijo que Gain tiene diabetes tipo 1 y que el tratamiento de ahora en adelante sería con insulina, fue muy enfático al decir que la diabetes tipo 1 es completamente manejable, pero nos dejó muy claro que es muy compleja y necesita mucha educación.

Lloramos, nos abrazamos, sentimos coraje, a la misma vez agradecíamos era algo manejable, pero la tristeza era enorme. Al hospital llegaron algunos familiares, todos con palabras de apoyo y tan afectados como nosotros. No les miento han sido meses muy difíciles y sabemos que aún nos queda mucho que aprender, pero estamos positivos. Gian tiene sus altibajos pero en general ha tomado todo con mucha madurez. Tres semanas después del diagnóstico recibió la grata noticia de que había sido escogido como parte del festival navideño, su comentario fue; “Reto aceptado, no voy a dejar que esta diabetes me cambie mi vida.”

Esta será nuestra primera navidad con diabetes tipo 1 en casa y aunque me asusta un poco la locura que significará la participación de Gian en el festival ya poco a poco vamos creando nuestro plan de ataque. Este año celebraremos la vida, celebraremos los retos superados y nos cargaremos de energía para recibir el 2018 con nuestra mejor cara.