Historia de diabetes: No bajemos la guardia con la diabetes tipo 1

Me llamo Arnaldo Del Rincón, tengo 45 años y vivo con diabetes tipo 1 desde los 11 años., estoy casado, soy padre de 4 hijos y soy abogado. A lo largo de los años he vivido muchas experiencias con mi diabetes, pero la que les contaré espero sirva de ejemplo a otros.

Siempre he tenido la costumbre de medir mi glucosa antes de manejar, pero como todos sabemos hay días de locura y vamos corriendo por la vida. Era un miércoles por la mañana y ese día era mi turno de llevar a mis dos hijos mayores a su colegio y claro no escuchamos el despertador e íbamos tarde. Todos en casa apreciamos locos, nuestra rutina parecía estar en velocidad rápida y reconozco no fui tan organizado como usualmente lo soy.

Nos subimos al auto mis hijos terminando el desayuno, yo con café y maletín en mano, corbata a medio hacer, un caos. Una salimos de mi casa comencé a mirar las aplicaciones para buscarlas rutas menos congestionadas a esa hora. Por un segundo recuerdo haber pensado; “tengo que medir mi glucosa”. Pero justo cambió el semáforo a verde y continue manejando.

Lo siguiente es lo que me dicen mis hijos sucedió; comencé a manejar muy despacio y no podia guiar en un solo carril, mis hijos en un principio pensaron que estaba siendo gracioso. Pero al hablar me dicen les contestaba cosas sin sentido o no podían entender claramente lo que hablaba. Me cuenta Fran mi hijo mayor que estuvimos a punto de chocar varias veces y estábamos muy erráticos.

No se porque en algún momento me detuve y mi hijo mayor aprovecho y apagó el auto. Estábamos en medio de una avenida muy transitada, los otros transeúntes tocaban el claxon y nos gritaban cosas. Mis hijos midieron mi glucosa y estaba en 32mg/dl! Debidamente educados para ayudarme, me dieron un jugo y unas galletas. En eso llegó un policía a verificar porque no movíamos el auto, mis hijos le explicaron que me había bajado la glucosa y que ya estábamos manejando la situación.

De esto ya me acuerdo, el oficial de la policía me preguntaba mi nombre, edad, dirección y les juro no tenia idea que había pasado. Mis hijos me dijeron que midiera mi glucosa y ya había subido a 81, aún un poco baja pero me sentía mejor. Mi segundo hijo me dio un sandwich que llevaba para la escuela, pues cuando llamaron a mi esposa, ella les comentó que me había enviado la insulina del desayuno pero no desayuné.

No saben lo mal que me sentí, sentía que era un padre irresponsable ya que puse la vida de mis hijos en riesgo. Comencé a pensar en todo lo malo que pudo habernos pasado, no me hubiera perdonado que a mis hijos les hubiera pasado algo.

En mi país no hay mucha tecnología de diabetes, pero debido a este desagradable evento ya comenzamos a tramitar la adquisición del Freestyle Libre. Que no es un MCG, pero es una herramienta util y me puede ayudar a conocer mi glucosa sin la medición capilar.

Que lección me gustaría que aprendieran; que nunca se descuiden con su diabetes y eduquen a sus hijos a estar siempre unos pasos más adelante de ella. Cuando menos lo imaginamos algo sucede y ese error nos puede costar muy caro. Les dejo un caluroso saludo y éxito.