Historia de diabetes: Mis actitudes hacia mi diabetes

Durante mucho tiempo pensaba que manejar mi diabetes tipo 1 era algo que no requería mucho trabajo. Mi diagnostico llegó en el año 1985, tenía 5 años en ese entonces y la educación de diabetes que mi familia recibió fue muy básica, por ende la mía también. No contábamos con internet y si encontraba algún libro lo leía, pero la verdad no lo entendía.

Durante mis años de adolescencia usaba NPH y R, eso hacia mi vida muy aburrida, mi alimentación era espantosa y sentía que vivía completamente restringida. Mis A1c rondaban entre los 8.5 y 9, pero en un par de ocasiones llego a sobrepasar el 10%. Sentía que la diabetes tipo 1 dominaba mi vida, tenía que planificar todo alrededor de mis horarios de comidas y eso para mi era muy cansado.

Al comenzar mis estudios universitarios en los EU conocí a un joven que también vivía con diabetes tipo 1, pero el tenía una actitud muy diferente a la mía. Conocía su condición, disfrutaba su vida y decía no verla como una pesadilla. Por varios meses no lo entendía, pero decidí acercarme a él y aprender cuanto pudiera.

Su niñez había sido muy diferente, desde niño había asistido a campamentos de niños con diabetes tipo 1 y no se sentía diferente. Sus padres, una familia http://imagineear.com/pharmacy/generic-nexium/ humilde, movieron cielo y tierra para ofrecerle lo mejor posible y noté que su salud emocional en términos de su auto-cuidado era para mi increíble de creer. Cabe aclarar que no me quejo de mi familia, pues mis papás siempre procuraron lo mejor para mi y mis hermanos, pero en mi país ese tipo de oportunidades no existían.

Jason (mi amigo) se convirtió en mi mejor amigo, mi mentor, mi ejemplo y gracias a él a los 19 años logré tomar las riendas de mi diabetes. Hoy día Jason sigue siendo parte de mi vida, se casó con una buena amiga y es padrino de mis hijos. Gracias a él, entendí que la vida con diabetes tipo 1 es tan hermosa como cualquiera otra, aprendí que YO soy la figura principal en mi cuidado y debo tener un rol activo.

Familias que leen este increíble bog, nunca permitan que la diabetes tipo 1 le quite a sus hijos los sueños y deseos de triunfar. Al contrario, motívalo a que luche a que sea ejemplo a otros jóvenes y adultos. Aprovecha las redes sociales, los campamentos, asociaciones y todo lo que represente un vehículo para mejorar sus actitudes ante la vida con diabetes tipo 1.

Les dejo un fuerte abrazo y mi admiración a todos,

Lorna