Historia de diabetes: La diabetes de mi hija adulta

Hacen unos meses vengo siguiendo esta página y me ha ayudado mucho, mi historia es un poco diferente ya que mi hija fue diagnosticada a los 20 años. Ya se había ido a estudiar a la universidad y era independiente. Una noche recibimos una llamada de su compañera de apartamento en la universidad diciendo que llevaría a Loira a la clínica de universidad pues no se sentía bien.

Pensamos que sólo sería una gripe o algo así, 2 horas más tarde nos llama Loira para decirnos que la trasladarían al hospital pues su azúcar en sangre estaba muy alta y pensaban podía ser diabetes tipo 1. Ahí todo cambió! Vivimos a 5 horas en auto de su universidad y no habían vuelos hasta la mañana siguiente, fue una noche muy larga, en la cual me sentí impotente y muy triste.

Finalmente llegamos al hospital donde Loira estaba a eso de las 3pm, durante todo este tiempo estuvimos en contacto con ella y su médico. Estábamos tratando de entender qué estaba pasando y qué significaba este diagnostico en la vida de Loira.

Su glucosa al llegar a la clínica de universidad era de 687mg/dl con cuerpos cetónicos y ya deshidratada. Por suerte no llegó a una cetoacidosis severa pero si se vio muy afectada. Los días en los que estuvimos allí ella se encargo de hacer miles de preguntas y aunque con el corazón destrozado tenía que tener mi mejor cara, pues ella estaba dispuesta a no dejar que la diabetes interviniera con sus planes y estudios.

Entre visita médica aprovechaba y estudiaba o leía material de sus clases, aunque físicamente se veía cansada, su sonrisa no desapareció. Mientras yo sentada en aquella silla con el alma hecha pedazos. Loira buscó en Internet información, vio vídeos y hasta habló con otros usando Facebook.

Para mi fue muy difícil ser espectadora y no estar en medio de su cuidado y manejo, pero la realidad es que ella tenía que aprender pues estaba decidida a regresar a la universidad una vez le dieran el alta. Mi rol fue el de llamar a aseguradoras de salud, pelear por lo que ella necesita y estar ahí consintiéndola los más posible.

Loira salió del hospital con un MCG, eso me dio mucha tranquilidad y aunque nos hizo prometerle que no  seriamos papás helicópteros tenemos acceso a su data. Ya hacen casi 2 años de esto y Loira pudo completar su bachillerato en Diseño Industrial y va encaminada hacia su Maestría.

Las leo a ustedes y trato de imaginar mi vida si Loira hubiera sido diagnosticada de niña, no saben cuanto las admiro y cada día aprendo algo de ustedes. Sigamos adelante y siempre fuertes por y para nuestros hijos.