Historia de diabetes: ¿Mi diabetes la única culpable?

Escrito por: Lourdes Soto, PR

Desde niña crecí soñando casarme y tener hijos, veía como mis padres se cuidaban, se mimaban y daban el todo por le todo por su familia. Eso quería yo! Somos una familia humilde, trabajadora pero muy unida; crecemos sin lujos pero nunca sentimos nos faltaba algo. Sabía que quería ser madre, esposa y profesional de salud. Tenía mis planes muy claros, hasta que a mis 16 años recibí mi diagnostico de diabetes tipo 1.  Claro está a los 16 años aún no comprendía lo que significaría vivir con diabetes tipo 1 y lo que me depararía el futuro.

Luego de mi diagnostico pude ver como las finanzas en mi hogar comenzaron a cambiar, mi padre tuvo que buscar un segundo trabajo pues el costo de mis cuidados era muy alto. Aunque tenemos seguro de salud teníamos unas responsabilidades que como dicen mis papás descuadraban caja. A los 17 años comencé a trabajar a tiempo parcial mientras estudiaba, pues quería ayudar a mi familia, a los 18 años entré a la universidad a estudiar odontología.

Fue allí donde conocí a mi esposo, mi mejor amigo y donde volví a tener la ilusión con la que siempre había vivido. Unos cuantos años más tarde nos casamos y comenzamos a ejercer nuestras profesiones. Pensábamos nosotros era el momento de agrandar la familia, sin saber que el camino por recorrer sería uno muy duro. Seguimos todas las reglas al pie de la letra, tuvimos citas con todos los médicos necesarios, mi manejo de la diabetes era el mejor y estábamos muy ilusionados.

Nuestro primer embarazo lo perdimos a las 8 semanas, nos provocó mucha tristeza pero el médico nos dijo que no nos preocupáramos. Hasta ese momento nunca había visto mi diabetes de manera negativa, pero algo pasó y mi actitud cambió. En realidad sin razón especifica comencé a culpar mi diabetes de la perdida de ese embarazo. Estaba viviendo un diabetes burnout como jamás lo había vivido. Inclusive comencé a pensar que no quería tener hijos por temor a que heredaran mi diabetes, fue un periodo muy difícil. Mi esposo trataba de ayudarme pero era inútil.

Un año después de perder el primer embarazo me encontraba en una depresión tan fuerte que mi esposo casi me obligó a buscar ayuda. En principio hasta el divorcio le pedí, pues mi sentimiento de culpa era horrible y pensaba que si intentábamos un segundo embarazo nos pasaría lo mismo. Mi proceso de recuperación demoró unos 8 meses, meses en los cuales mi esposo jamás se separo de mi lado y pude ver en el su gran amor hacia mi.

Por qué les comparto esto? Cuando vivimos con diabetes tipo 1 de una manera u otra sentimos que tenemos algún defecto y que por más que nos cuidemos en algún momento interferirá con nuestros planes. Todo y cuanto me pasaba pensaba era culpa de mi diabetes; sentía que no podría ser una buena mamá pues para poder cuidar de un hijo, tenía que estar segura de yo estar bien. Afortunadamente luego de mucha terapia, platicas y educación hice las paces con mi diabetes nuevamente.

En el 2017 quede embarazada nuevamente y para nuestra sorpresa de gemelos. Por poco me desmayo al escuchar al médico decir; “Mira que bien, son dos bebés.” El embarazo fue muy complicado lo bueno es que no fue por mi diabetes, más bien por mi estatura soy petite y llevar un embarazo multiple con mi tamaño fue fuerte. Mis hijos nacieron a las 36 semanas, estuve de cama desde la semana 23 pero afortunadamente todo salió muy bien.

Mi mensaje para ustedes es que no  sientan vergüenza de buscar ayuda cuando sientan es necesario, vivir con diabetes tipo 1 es una carga emocional fuerte y es saludable contar con un equipo que nos pueda ayudar. Tratemos de mantenernos positivos y entendamos que no siempre la diabetes tiene la culpa de lo que nos pasa. Un abrazo y les deseo lo mejor a todos.