Historia de diabetes: Lucas

Hola, soy la mamá de Lucas! Nuestra historia es una diferente y llena de muchas emociones. Durante años mi esposo y yo intentamos tener hijos, nada resultó; tratamientos, médicos especialistas, de todo. Luego de mucho pensarlo decidimos adoptar! Un gran paso, pues ante los ojos de nuestra familia no fue visto con buenos ojos de primera intención.

Nuestro primer encuentro con Lucas fue cuando el aun se encontraba en el vientre de su mamá, una joven con un embarazo no planificado, que deseaba darle un mejor futuro a esa criatura y una joven con diabetes tipo 1. Si… La mamá biológica de Lucas vive con diabetes tipo 1 desde niña, según nos contó su cuidado siempre ha sido muy bueno, pues su abuelo paterno era endocrinólogo. Lucas nació muy saludable, no tuvimos ningún tipo de problemas con sus niveles de glucosa, su pediatra lo reviso y todo estaba perfecto. Lucas crecía y se desarrollaba como un niño muy normal.

A los 4 años cuando Lucas comenzó el pre-escolar comenzó a hacerse pipí, estaba muy llorón y en la escuela me decían que no estaba comiendo bien; mi esposo decía que era que no se acostumbraba a la escuela. Siempre me quede con la duda de la carga genética de la diabetes tipo 1 de su mamá biológica, así que había leído un poco y tenia una idea de que es la diabetes y sus síntomas.

El viernes 19 de agosto mientras preparaba a Lucas para ir a la escuela sentí un olor raro en su aliento; esa fue la ultima señal. Hacían 2 semanas habíamos adoptado a Lucía nuestra pequeña tenia solo 4 meses y mi esposo tenia una junta muy importante ese día. Que hago? Tengo que llevarlo al hospital, pero que hago con Lucía, sabía que no tenía tiempo para perder.

Decidí llevarme la bebé al hospital pues Lucas no se veía bien, se quejaba de malestar y nauseas. Al llegar… ustedes ya conocen el diagnostico, diabetes tipo 1.

En ese momento sentí algo inexplicable, entre la tristeza, frustración y rebeldía; sentía felicidad de que Lucas había sido un niño amado desde que lo “conocimos” en el vientre de su mamá. Y aunque daría lo que fuera por que no viviera con diabetes, sabía que nosotros sus padres nos encargaríamos de cuidarlo y educarlo. La historia pudo haber sido otra…

Hoy día Lucas, ese bebé de ojos expresivos y sonrisa encantadora es ingeniero, esposo y papá. No les voy a decir que no tuvimos momentos difíciles, ni en los que odie la diabetes con todas mis fuerzas, pero es posible ganarle la batalla. Gracias a Lucas soy abuela de 2 hermosos pequeños y una mamá muy orgullosa de mi hijo. Movimos cielo y tierra, viajamos a Boston, a España, donde quiera nos decían había un buen especialista. A diferencia de ustedes, no teníamos Internet y me pasaba horas en la biblioteca de la ciudad o la Universidad leyendo, me devoré todos los libros que hablaran de diabetes.

Lucas tuvo la oportunidad de conocer a su mamá biológica y su mayor conexión fue la diabetes. Hablaron de los retos, experiencias y compararon sus tratamientos. Ella esta muy bien, hoy día es madre de otros 3 hijos y ninguno con diabetes. A mi, me toco el dulce guerrero y si tuviera que hacerlo de nuevo lo haría sin pensarlo dos veces.

A todas ustedes madres guerreras (como dice Mila) un abrazo y mis oraciones para ustedes y sus familias.

Protejo futuro Lucas