Este mensaje es para tí. ¡Sí para tí!

Con mucha frecuencia escuchamos acerca de los beneficios y bondades del ejercicio, y hasta nos comparten rutinas para motivarnos a mover nuestro cuerpo. Pero es importante recordar que ejercicio no significa salir corriendo a pagar una membresía de un gimnasio, ni tener que comprar ropa y zapatos deportivos costosos. 

Podemos disfrutar de los beneficios del ejercicio en algo tan sencillo como una caminata, correr bicicleta o una clase de yoga. Con el tiempo debes alargar el tiempo del ejercicio o su dificultad. No debemos olvidar que la meta de la actividad física es que nuestro corazón, que es un músculo, se fortalezca y sea más eficiente al bombear la sangre hacia los órganos, tejidos y células de nuestro cuerpo.

Y ni hablar del como el ejercicio ayuda al manejo de la diabetes en cualquiera de sus tipos! El ejercicio, cuando se realiza de manera rutinaria, produce un efecto muy similar al de la insulina, reduciendo la glucosa en sangre.

La actividad física puede ser de alto impacto, cuando corremos, saltamos, jugamos tenis o basquetbol, o de bajo impacto como nadar, caminar a paso lento, montar bicicleta, etc.. Identifica y consulta con tu equipo de salud cuales deben ser tus metas de actividad física y cuáles son recomendables para ti y tu salud.

El cuerpo humano es una maquina con un funcionamiento perfecto y cada función que hace tiene un propósito, y se entrelazan unas con otras.

Recuerda que nunca es demasiado tarde para comenzar a hacer ejercicio y es algo que nos beneficia a todos en la familia.