El pasado, presente y futuro de la diabetes tipo 1

el pasado, presente y futuro de la diabetes tipo 1

Debemos conocer el pasado, presente y futuro de la diabetes tipo 1. Esto nos ayudará a ser agradecidos por vivir en la época en la que vivimos y nos da esperanza y fe en el futuro de nuestros dulces guerreros.

PASADO

  • En la década de los ‘50, aproximadamente una de cada cinco personas morían en o antes de 20 años después del diagnóstico de diabetes tipo 1. Una de cada tres personas morían en el plazo de 25 años luego del diagnóstico.
  • Aproximadamente una de cada cuatro personas desarrollaron insuficiencia renal durante los 25 años después del diagnóstico de diabetes 1 tipo. Los médicos no podían detectar la enfermedad renal en una etapa temprana y no tenían las herramientas para frenar su progresión a fallo renal. La supervivencia después del diagnostico de insuficiencia renal era poca, donde uno de 10 pacientes morían anualmente.
  • Aproximadamente el 90 por ciento de las personas con diabetes tipo 1 desarrollaban retinopatía diabética dentro de los 25 años después del diagnóstico. La ceguera causada por la retinopatía diabética fue responsable de casi el 12 por ciento de nuevos casos de ceguera entre las edades de 45 y 74.
  • Los defectos de nacimiento en los hijos de madres con diabetes tipo 1 fueron tres veces más altos que en la población general.
  • Las personas que vivían con diabetes tipo 1 dependían de inyecciones de insulina de origen animal. La bomba de insulina estaba lista para ser presentada pero no fue ampliamente utilizada por muchos años.
  • Los estudios todavía no habían demostrado la necesidad de un control intensivo de la glucosa para retrasar o impedir las complicaciones de la diabetes. Tampoco, se había establecido la importancia del control de la presión arterial en la prevención de las complicaciones.
  • Los niveles de glucosa se verificaban con pruebas de orina, que reconocía el alto nivel de la glucosa, pero no reconocía los niveles de glucosa peligrosamente bajos y no reflejaba los niveles de glucosa actuales sino los anteriores. Todavía no se habían desarrollado métodos más confiables para monitorear los niveles de glucosa en la sangre.
  • Los investigadores apenas habían descubierto la autoinmunidad como una causa subyacente de la diabetes tipo 1. Sin embargo, no podían pronosticar los niveles de riesgo de desarrollar diabetes de tipo 1, y no conocían lo suficiente como para considerar maneras de prevenir la diabetes tipo 1.

PRESENTE

  • La supervivencia de las personas con diabetes tipo 1 ha mejorado dramáticamente en los últimos 30 años. Hay personas que llevan sobre 5 décadas viviendo con diabetes tipo 1 y no presentan complicaciones severas.
  • Después de 20 años de incrementos anuales del 5 al 10 por ciento, las tasas de casos nuevos de insuficiencia renal se han nivelado. Mejor control de la glucosa y la presión arterial y el uso de fármacos antihipertensivos específicos han impedido o retrasado la progresión de la enfermedad renal a insuficiencia renal.
  • Se recomiendan exámenes anuales del ojo porque con cirugía láser oportuna y una  adecuada atención de seguimiento, personas con retinopatía diabética avanzada pueden reducir su riesgo de ceguera en un 90 por ciento.
  • Para las embarazadas que viven con diabetes tipo 1, un estricto control de los niveles de glucosa, comenzando antes de la concepción, reduce el riesgo de defectos de nacimiento, abortos espontáneos y muerte del recién nacido a unos niveles cercanos a la población general.
  • Las personas que viven con diabetes utilizan insulina humana, creada mediante ingeniería genética en una variedad de formulaciones, por ejemplo, de acción rápida, intermedia y de acción prolongada, para controlar la glucosa en la sangre. Las bombas de insulina se utilizan por más personas, incluyendo niños.
  • Un ensayo clínico, el Control de la Diabetes y las Complicaciones, demostró que un control glucémico intensivo retrasa dramáticamente o evita las complicaciones provocadas por la diabetes tipo 1. Esta investigación ha contribuido a mejores resultados en la salud de estos pacientes.
  • Gracias a los glucómetros, los pacientes pueden medir sus niveles de glucosa con regularidad, con métodos precisos y menos dolorosos, incluyendo el medidor continuo de glucosa (CGM). La tecnología ha logrado unir un CGM con una bomba de insulina para ayudar a los pacientes a lograr un mejor control de glucosa de la sangre con menos episodios de hipoglucemia en comparación con la terapia de la inyección de insulina estándar.
  • La prueba de HbA1c es ampliamente utilizada para conocer el nivel promedio de glucosa en sangre durante los últimos 3 meses.
  • Los científicos han identificado un gene clave que aporta casi la mitad el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 y también han aprendido mucho sobre la biología subyacente de la diabetes autoinmune. Han utilizado este conocimiento para desarrollar pruebas genéticas y conocer los anticuerpos exactos para predecir quién está en riesgo alto, moderado o bajo de desarrollar diabetes de tipo 1. Este conocimiento y los avances recientes en inmunología han permitido a los investigadores a diseñar y conducir estudios que tratan de prevenir la diabetes tipo 1 y preservar la producción de insulina en los pacientes recién diagnosticados. Los científicos han identificado casi 50 genes o regiones de genes asociadas con la diabetes de tipo 1.
  • Hoy día se han realizado trasplantes de islotes pancreáticos con éxito, resultando en  que los pacientes tratados no necesiten administrarse insulina. Pero, la función de los islotes trasplantados se pierde con el tiempo, y los pacientes tienen efectos secundarios de los fármacos inmunosupresores.
  • Se estima que la prevalencia de diabetes en jóvenes: 1 de cada 523 joven había sido diagnosticado médicamente con diabetes en 2001 (este número incluye tanto diabetes tipo 1 y tipo 2). Anualmente unos 15,000 jóvenes son diagnosticados con diabetes tipo 1.

FUTURO

  • Mediante la búsqueda de los factores ambientales (por ejemplo, virus, toxinas, factores dietéticos) que desencadenan el diagnóstico de diabetes tipo 1, los investigadores identificarán maneras seguras de prevenir la destrucción autoinmune de las células productoras de insulina.
  • Enfoques para prevenir o retardar la progresión de la diabetes tipo 1 se identificarán a través de la investigación llevada a cabo por el NIH tipo 1 Diabetes TrialNet. TrialNet también se prepara para probar nuevas terapias que surgen de investigaciones sobre los factores ambientales y genéticos que contribuyen a la enfermedad.
  • Las investigaciones de los trasplantes de islotes mejorarán los métodos para los trasplantes de islotes pancreáticos, permitiendo que más personas se beneficien de este tratamiento.
  • Continúan los estudios en las células beta productoras de insulina que ayudarán a los científicos a comprender mejor el proceso de la enfermedad y evaluar los beneficios de los tratamientos y prevenciones que están bajo estudio.
  • Se buscan vías biológicas que regulen el desarrollo y crecimiento de las células beta productoras de insulina, esto ayudará a los científicos a generar células beta en el laboratorio. Este progreso puede aliviar la escasez de las células beta para el trasplante y conducen a formas de promover la regeneración de células beta en personas con diabetes tipo 1.
  • Nuevas tecnologías, como un sistema de circuito cerrado (páncreas artificial) que automáticamente detecta el nivel de glucosa en sangre y ajusta la dosis de insulina automáticamente, estarán disponibles, permitiendo que los pacientes controlen más fácilmente sus niveles de glucosa en sangre y desarrollen menos complicaciones.
  • Continuará la documentación de casos de niños con diabetes, permitiendo a los científicos ver cómo las tasas están cambiando con el tiempo, ayudando a desarrollar investigaciones y esfuerzos de salud pública para combatir la enfermedad.

Fuente: NIH Research Timelines