El páncreas artificial, mi opinión

Muchos me han enviado preguntas acerca del páncreas artificial, ¿qué escuchamos en la conferencia en Chicago, cuándo estará disponible?, etc. Mi opinión…

La tecnología es una de las cosas que ha hecho el manejo de la diabetes más “sencillo” y nos provee la información necesaria para tomar mejores decisiones. Pero, ¿está la tecnología disponible para todos?

En Chicago estuve en la sesión donde presentaban los diferentes proyectos de investigación que se están llevando a cabo para afinar los detalles del páncreas artificial. Escuchas a los investigadores hablar de los resultados, lo que podrías hacer con el aparato y no te queda otra reacción que emocionarte y comenzar a fantasear con ese momento.

Suena perfecto, dos hormonas distintas (insulina y glucagón), medidores de glucosa continuo controlando la administración de estas hormonas y no tener que hacer ningún tipo de conteo de carbohidratos.

Pero… ese pero que lo cambia todo. ¿Cuántas personas podrán adquirir esta nueva tecnología?, ¿qué aseguradoras de salud cubrirán su costo o cuál será el costo?

Si dijéramos que hoy día TODAS las personas que viven con diabetes tipo 1 tienen acceso a una bomba de insulina y medidor continuo de glucosa, significaría que estamos un paso más cerca. La realidad es otra; en los EU aproximadamente el 12 por ciento de las personas que viven con diabetes tipo 1 utilizan la bomba de insulina. Es un porcentaje sumamente bajo, lo que nos indica que el restante 88 por ciento de las personas que viven con diabetes tipo 1 no tienen acceso a esta tecnología. Habrá quien haya tomado la decisión de no utilizarla, pero en la gran mayoría de los casos, son muchos los que desean poder contar con esta ayuda y no pueden costearla o los planes de salud no las cubren.

Constantemente leo comentarios de personas quejándose que su plan de salud no cubre el equipo. Conozco a familias que han hecho distintas actividades de recaudación de fondos para comprar la bomba de insulina.

Son muy pocos los países que proveen este beneficio en su plan de salud y hay otros países donde ni tan siquiera ha llegado esta tecnología.

Claro que me encantaría que Jaime tuviera un páncreas artificial, sin embargo viéndolo de manera realista; falta mucho camino por recorrer. Falta legislación que cubra los gastos de educación continua de diabetes (esto sería un gran adelanto, pues la educación es la base de un buen manejo de diabetes), falta legislación que cubra los gastos relacionados a este complejo equipo tecnológico y la educación necesaria para utilizarlo de manera correcta.

No quiero sonar pesimista, al igual que ustedes sueño con el páncreas artificial y la cura; pero lo verdaderamente importante es el HOY, el AHORA. Si no nos mantenemos saludables hoy, para que queremos la cura o el páncreas artificial si cuando estos lleguen tenemos complicaciones de salud relacionadas al pobre manejo de la diabetes.

Si se vale soñar, si se vale imaginar ese gran acontecimiento, pero nunca olvides que las decisiones de hoy tendrán repercusiones directas en la salud futura. EDÚCATE, APOYA y EMPODÉRATE HOY!