El manejo de la diabetes NO mejora con el uso del medidor continuo de glucosa

La información que nos brinda el MCG (medidor continuo de glucosa) puede ser muy valiosa, pero solamente si aprendemos a interpretarla y a tomar decisiones que nos ayuden a mantenernos dentro de nuestro rango durante la mayor cantidad de horas diariamente. Si logramos esto, el MCG es la mejor herramienta para el manejo de la diabetes.

Tenemos que saber interpretar la información que recibimos del MCG (288 medidas de glucosa diarias, una cada 5 minutos) para entender no sólo lo que significa el número de la última lectura de glucosa, sino también la tendencia. La tendencia en el MCG nos muestra a través de una gráfica, si las glucosas han estado estables (mas o menos en linea recta) o si vienen bajando o subiendo. No es lo mismo una medida de glucosa de 100 mg/dl que está subiendo muy lentamente a una que está bajando rápidamente. La tendencia y las gráficas nos ayudan a pronosticar donde puede estar la glucosa dentro de los próximos minutos.

La mayoría de los usuarios del MCG miran la pantalla y ven los números y las gráficas, pero no todos se benefician de esta tecnología. Hay una gran diferencia entre las personas que usan el MCG y las que realmente se benefician de el. Cuando el MCG se utiliza hábilmente, debe ayudarnos no solamente a bajar el A1c (una medida que nos indica que tan bien ha sido el manejo de la diabetes en los últimos 3 a 4 meses), sino a reducir los episodios de hipoglucemia y la variabilidad glucémica.

En muchas ocasiones podemos tener un A1c en un buen nivel, dentro del rango recomendado por nuestro médico y pensamos que el tratamiento anda bien y que no es necesario hacer cambios o ajustes. CUIDADO!!! No toda todo A1c en buen rango significa buen control. Si no nos acostumbramos a interpretar la información de todas esas lecturas diarias que el MCG nos provee, podemos estar engañándonos sin saberlo. Los dos ejemplos más comunes de personas con un A1c dentro del rango recomendado por su médico, pero sin un buen control son las personas que tiene periodos frecuentes de hipoglucemia y las que tienen un sube y baja de glucosas diarias. En ambos casos puede que el A1c sea igual o menor de 7.5 o 7 por ciento (un promedio de lecturas de glucosa igual o menor de 169 mg/dl y 154 mg/dl) y pensamos que todo anda bien, pero si ese resultado de A1c viene acompañado de peligro de hipoglucemia severa o un patrón de lecturas altas y bajas, el tratamiento durante los pasados 3 a 4 meses no ha sido tan efectivo como refleja el resultado de la prueba del A1c.

Es recomendable analizar los reportes del MCG por lo menos una vez al mes. Lo ideal sería poder compartir la información con nuestro médico y ver si nos recomienda algún cambio en nuestro tratamiento. Nosotros tratamos de ver estos reportes en bloques de 2 semanas. Creo que dos semanas nos dan una buena idea de lo que ha estado pasando, pero usualmente no hacemos cambios hasta verificar la información del mes completo. Estos cambios pueden ser en los basales, en las formulas de las dosis de insulina (carb ratios, factor de corrección) o antes, durante o después de la actividad física de Jaime. También verificamos si existen algunos patrones de hiperglucemia o hipoglucemia, si hay patrones en algunos días de la semana o durante ciertas horas del día.

La educación es fundamental para poder analizar toda la información que el MCG nos brinda, y tomar decisiones que nos ayuden a evitar y a prevenir las glucosas peligrosamente altas y bajas, y a mejorar nuestra calidad de vida, aumentando la cantidad de tiempo dentro del rango recomendado por nuestro médico.