Educación y disciplina; ¿son necesarias?

“La educación y disciplina te llevarán a donde quieras, aún viviendo con diabetes”

Esta frase tiene un mensaje sumamente fuerte y claro. Puede que suene como disco rayado, pero es SUPER importante conocer la diabetes lo más posible. No podemos conformarnos con lo que aprendimos en el hospital o en la cita médica.

Una de las mayores responsabilidades de las personas que viven con diabetes o cuidan a personas que viven con diabetes, es mantenernos al día con los nuevos medicamentos, tecnologías e investigaciones.

A diario veo la falta de esa educación continua; por ejemplo, leí en un foro de diabetes que un joven de unos 30 años preguntaba si un nivel de glucosa de sobre 350 mg/dL era alto… ¿Qué? Luego, cosa que me alarmó más aun, las personas en el foro comenzaron a decirle cuantas unidades de insulina necesitaba; unos decían 3 otros le decían 4. ¡NOOOO, eso no se hace! No pude quedarme callada y le dije que tenía que llamar a su médico y que él establecería las unidades necesarias. Este joven adulto, vive con diabetes tipo 1 y no conoce cuales deben ser sus niveles de glucosa y más aun, desconoce como corregir la hiperglucemia. ¿Cómo es esto posible?

Por favor, vamos a educar a nuestros chicos desde ya. No podemos pensar que falta mucho tiempo para que nuestros hijos dejen nuestro hogar. La educación tiene que ir acompañada de disciplina. Para lograr un buen manejo de la diabetes tenemos que ser disciplinados y organizados.

La diabetes debe ser tratada igual que cualquier otro aspecto de la crianza de nuestros hijos. A nadie le hace bien estar comiendo constantemente y mucho menos alimentos azucarados o comida chatarra. En el caso de las personas que viven con diabetes tipo 1 es contraproducente la ingesta constante de alimentos, ya que no le damos oportunidad a la insulina a trabajar de manera adecuada para normalizar los niveles de glucosa en sangre. Imagina que estas tratando de apagar un fuego y en lugar de utilizar agua, usas gasolina.

TENEMOS que establecer normas en nuestra alimentación. Establece horarios de comidas y compra alimentos saludables. No podemos culpar a los chicos de comer galletas o dulces, pero no las frutas y vegetales, cuando nosotros hacemos lo mismo. Tenemos que comenzar por comprar y traer a nuestros hogares las comidas saludables. Luego tenemos que darle el ejemplo a nuestros dulces guerreros comiendo a las horas indicadas y comiendo comidas saludable, incluyendo las frutas y vegetales. Parte del apoyo a nuestros chico es evitar esas tentaciones y servir nosotros de ejemplo. Las normas no significa que vas a prohibir todo, pero recuerda que tenemos que ser disciplinados y organizados.

Es muy probable que al principio haya mucha resistencia y habrá uno que otro coraje, pero es por el bien de tu hijo y tu familia.

Recuerda, nuestra meta es un futuro saludable, pero para lograr ese futuro hay que comenzar a trabajar desde ya.