Dormir y el manejo de diabetes tipo 1, se relacionan?

​Como si el manejo de la diabetes tipo 1 no fuera lo suficientemente complejo de por sí, sabemos que la falta de horas de sueño afecta de mamenra negativa las glucosas de nuestros dulces guerreros. Ahora que estamos regreseando a las rutinas escolares, seamos consicentes de esto y tomemos en cuenta los sigueintes consejos.

Los buenos hábitos del sueño:

La America Academy of Pediatrics (AAP) apoya las pautas de la AASM y anima a los padres a cerciorarse de que sus niños establezcan buenos hábitos para dormir desde el comienzo.

  • Dormir suficiente debe ser una prioridad de la familia. Conoce la importancia de dormir lo suficiente y cómo el sueño afecta el estado general de tu salud y la de tus niños. Recuerda que debes dar buen ejemplo a su niño: se un buen modelo. Permanecer despierto toda la noche con tu adolescente para corregir su tarea o pasar toda la noche en vela trabajando no es un buen ejemplo. Si el sueño es una prioridad para ti, le demuestras a tus niños que es parte de vivir un estilo de vida sano —como comer bien y hacer ejercicio con regularidad.
  • Mantén una rutina diaria regular. La misma hora para despertarse, para las comidas, para la siesta y para jugar le ayudará a tu niño a sentirse seguro y confortable y le ayudará a que la hora de dormir sea fácil. Para los niños pequeños, empieza pronto con una rutina nocturna tal como Cepillarse, Libro y Cama. Cerciórate de que la rutina nocturna que llevas puedes usarla en cualquier lugar, así puede ayudar a que tu niño se duerme dondequiera que esté.
  • Se activo durante el día. Cerciórate de que tus niños tienen una variedad de actividades interesantes durante el día, incluyendo la actividad física y el aire libre.
  • Supervisa el tiempo que pasan frente a una pantalla. Se recomienda no tener televisores, computadores, teléfonos y tabletas en la habitación de los niños, especialmente en la noche. Para prevenir interrumpciones del sueño, apague todas las pantallas por lo menos 60 minutos/1 hora antes de dormir. Crea un plan para consumo digital  y establezca límites para su uso antes de ir a dormir.
  • Establece un entorno para el sueño seguro y  sigue estas recomendaciones. Baja la intensidad de las luces antes de ir a dormir y controla la temperatura en el hogar. No llenes la cama del niño con juguetes. Mantén la cama del niño en un lugar seguro para dormir en vez de para jugar. Una o dos cosas —una muñeca favorita, un oso de peluche o frazada— son buenas opciones para disminuir la ansiedad de separación.
  • Tén en cuenta que los adolescentes necesitan más horas para dormir, no menos. Los ciclos del sueño empiezan a cambiar hasta dos horas más tarde al comienzo de la pubertad. Al mismo tiempo, la mayoría de las escuelas secundarias requieren que los estudiantes empiecen sus clases cada vez más temprano. Es importante que los padres y las juntas escolares de las localidades colaboremos juntas para implementar una hora para el inicio de las clases que le permita a los adolescentes dormir las horas que necesitan para su salud.
  • Evita programar demasiadas actividades. Además de las tareas, muchos niños hoy en día tienen programadas actividades para después del colegio (por ejemplo: juegos/partidos, clases, citas, etc.). Esto trae dificultades para poder dormir bien durante la noche. Toma tiempo para relajarte y dale el tiempo que necesitan tus niños para que también lo hagan.
  • Aprenda a identificar los problemas del sueño. Los problemas más comunes del sueño en los niños son: dificultad para conciliar el sueño, despertarse durante la noche,  roncar, resistirse para ir a dormir, el síndrome de apnea del sueño  y la respiración ruidosa y pesada mientras duermen.
  • Habla con el pediatra de tu niño sobre el sueño. Discute los hábitos o los problemas del sueño con su pediatra, ya que la mayoría de los problemas del sueño pueden ser tratados. Él o ella pueden pedirte que lleves un diario del sueño o le pueden brindar sugerencias adicionales para mejorar los hábitos del sueño del niño.