Divorcio: Conectados por nuestro hijo y por su diabetes

 

Escrito por: Gilda González, Trabajadora Social del Florida
Center for Pediatric Endocrinology, Diabetes and Metabolism at
Florida Hospital for Children

divorcioEl divorcio en los Estados Unidos  de acuerdo a algunas estadísticas ocurre cerca del  50%  de las  parejas. Como quizás ha escuchado anteriormente,  el divorcio trae consigo muchos nuevos ajustes económicos, emocionales, sociales y espirituales.   Una vez tomada la decisión de un divorcio, comienzan a surgir nuevas interrogantes muy en especial si tienen un hijo con condición crónica como lo es la diabetes. Algunas de las preguntas comunes podrían ser:  quien va a llevar al hijo a las citas medicas,  quien toma las decisiones medicas, quien cubre al hijo con su seguro medico , quien es “responsable” de que los niveles de azucares estén estables y otras interrogantes.

Es vital el reconocer que cada pareja que decide divorciarse tendrán diferente razones y diferentes maneras del manejo de la situación. Aún cuando se divorcian amigablemente surgen momentos en donde los problemas se hacen difíciles de solucionar.  Cuando el divorcio no es un proceso cordial, ni amistoso y a eso se le suma el tener un hijo con diabetes, esto arrastra unos retos y unas dinámicas en donde los padres  podrían comenzar a señalarse o acusarse .  Estos cambios en la familia pueden tener gran influencia con el buen cuidado de la diabetes.

En nuestro centro de endocrinología y diabetes,  he trabajado con parejas  divorciadas en donde la prioridad principal es el bienestar del hijo, independientemente de las diferencias o los rencores.   Los padres siguen trabajando como equipo para fomentar un mejor ajuste y un mejor control de la diabetes.   En muchas otras ocasiones me he reunido con ex parejas en donde la situación es muy tensa y tenerlos juntos  podría ser hasta peligroso y no recomendado. En donde el niño se siente culpable de tener diabetes pues este tema es causante de provocar más fricción entre los adultos. No podemos perder de perspectiva ni por un instante lo necesario que es para el niño no sentirse responsable por el divorcio, ni mucho menos por tener diabetes.

Los padres divorciados que no pueden lograr un balance necesitan buscar ayuda terapéutica de ser necesario.  Los adultos son responsables de lograr una comunicación clara, honesta y cordial con su ex pareja. Idealmente, deben los padres tener reglas,rutinas y consecuencias muy similares en ambos hogares ,  para evitar confusión o manipulación de parte del niño y para poder lograr el éxito de un buen control en la diabetes. Por ejemplo, es muy injusto y no saludable el que uno de los padres trate de ser el “bueno” y el “permisivo” dejando al niño comer lo que se le antoje o en el momento que se le ofrezca.  Estos son “juegos” en los que algunos padres se  envuelven  pero pueden ser muy peligroso.  En la diabetes sabemos la importancia de una dieta balanceada y el conteo de carbohidratos para un buen control.

Algunas recomendaciones para las familias que están atravesando este proceso de divorcio es negociar estas “expectativas o reglas” con su equipo médico,  muy en especial con su trabajadora social.  Ambos padres necesitan ser educados con el cuido y el manejo de la diabetes.  De esta manera entenderán que el tener diferentes opiniones sobre el manejo  de la diabetes, promoverá que su hijo se sienta algo inseguro, o confundido.  Durante esta educación o consulta con su equipo médico, ambos padres aprenderán como usar los aparatos correspondientes para el manejo de la diabetes y que hacer en caso de emergencia. En ocasiones, el lograr esta reunión representa un reto pues uno de los padres reside fuera del área o en otro país.  Aún en estas circunstancias  es recomendable, el padre que no resida con el chico busque un  endocrinólogo para poder lograr este objetivo y hacer más segura la estadía del mismo.  De esta manera, usted tendrá la oportunidad de preguntar al médico directamente lo que aún necesite esclarecer.  Otra sugerencia de gran ayuda es el compartir un cuaderno de autocontrol en donde cada padre escribe los niveles de azucares, las comidas, si el niño se ha ejercitado , si ha tenido algún síntoma de preocupación etc. Este cuaderno puede ser una herramienta de ayuda para mantener la continuidad en la comunicación y en el cuido.

No olvidemos la importancia en tratar de minimizar las heridas después de un divorcio, propongamos a su vez fortalecer la salud emocional al igual que la física en la vida de nuestro más valioso tesoro, su hijo.