¿De quién es la responsabilidad?

La educación y los conocimientos de la diabetes que vamos adquiriendo día a día son las verdaderas herramientas que tenemos para luchar con la incansable Tía Bety. Mientras más conozcamos de esta condición, mejores decisiones podemos tomar y tendremos mayores posibilidades de que nuestros dulces guerreros mantengan un mejor control de sus niveles de glucosa.

Durante el diagnóstico y en esas primeras semanas, donde todo se nos nubla, la mayoría de la información que recibimos no la entendemos y la poca que retenemos se nos hace muy difícil poner en práctica. En esas primeras semanas y meses, dependemos del médico, nutricionista, educador de diabetes, trabajador social y psicólogo. La gran mayoría no cuenta con el apoyo de estos otros profesionales de la salud y dependen solamente del médico. Después de esos primeros meses pasamos a la etapa donde somos nosotros los que tenemos que tomar el control y comenzar el proceso de empoderamiento, mediante el cual se incrementa la capacidad individual para ser más autónomo y auto-suficiente, elevando los niveles de confianza, dependiendo menos del médico y otros profesionales de la salud, para impulsar cambios positivos en las situaciones que nos enfrentamos día a día. Este empoderamiento nos da el poder para tener autoridad para tomar decisiones, realizar cambios y resolver problemas, aumentando la capacidad de controlar nuestras propias vidas.

Un dato muy interesante y que confirma que la mayor parte de la educación y los conocimientos de la diabetes son nuestra responsabilidad y no del médico, es que del total de 8,760 horas que tiene un año, el médico solamente nos atiende en su oficina de 4 a 8 horas anualmente. Todavía quedan alrededor de 8,752 horas en las cuales somos nosotros los médicos, nutricionistas, educadores de diabetes, trabajadores sociales y psicólogos de nuestras vidas y de la de nuestros niños. Nos guste o no, vivimos las 24 horas del día, los 365 días del año con la Tía Bety, quien en ocasiones puede ser caprichosa, con un carácter y humor inestable. Por estos datos y por muchas más razones, la pelota está en tu cancha. Te toca a ti decidir, resolver y asumir las consecuencias del tratamiento de tu dulce guerrero o el tuyo. Haz el cálculo y pregúntate, ¿quién es verdaderamente el responsable de la educación de la diabetes de mi dulce guerrero? ¿Es el médico o el paciente y su familia?

 

¡¡EDUCATE, APOYA Y EMPODERATE!!

 

Me gustaría conocer sus respuestas y que las compartieran en los comentarios.

2 thoughts on “¿De quién es la responsabilidad?

  1. Rosario

    Totalmente de acuerdo, somos nosotros, el paciente y su familia, los responsables de que todo marche bien. Saludos!

  2. Mariana

    El aprendizaje, el conocimiento y el enfrentar la situacion diariamente nos ayuda a manejar la situacion y sentirnos mas seguros. El gran desafio es que los niños luegon asuman de a poco su autocuidado de la mejor manera posible. Pero para ello, siempre estaremos nosotros al pie del timon!!! Exitos en la travesia a todos!!!!

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