¡Cuidado con los tratamientos mágicos!

dangerMuchos padres, en la constante búsqueda de un mejor tratamiento para nuestros chicos nos topamos con mil mensajes, productos y tratamientos mágicos que prometen revertir o curar la diabetes.

He visto y he escuchado a personas recomendar a otros a seguir alguna dieta mágica y a no utilizar insulina, sin importar el tipo de diabetes que la persona tenga y sin tener los conocimientos médicos necesarios para poder hacer este tipo de recomendación. Entre algunas de las incomprensibles explicaciones que he escuchado para no utilizar insulina, se encuentra una donde la insulina exógena (la que inyectamos) obstruye o neutraliza la función de la insulina endógena (la que produce el cuerpo).

Esa explicación fue para una mamá de una niña que vive con diabetes tipo 1, y mi respuesta fue; ¿qué insulina endógena? Precisamente ese es el problema de las personas con tipo 1, no producen insulina. Mientras esta persona continuaba con sus mil explicaciones, que para mi no hacían sentido, entendí que tenemos que ser muy cuidadosos y juiciosos, y saber con quién hablamos y a quién escuchamos.

Tenemos que ser consumidores inteligentes de información. Debemos aprender a diferenciar la verdad de la mentira, debemos entender de que no existe NINGUNA cura milagrosa para la diabetes y que nuestros dulces guerreros necesitan insulina para poder vivir.

Mientras escribía este post platiqué con la Dra. Penny acerca de este tema. Intercambiamos historias de productos mágicos y de soluciones o curas de la diabetes. Luego hice una búsqueda en el Internet acerca de curas para la diabetes tipo 1 y quedé impresionada con la gran cantidad de información engañosa, incompleta y manipulada que está disponible y aprovechan que los padres desean encontrar y escuchar alguna noticia de la cura para la diabetes de sus hijos.

Les pido que nunca escuchen y mucho menos le hagan caso a los consejos de curas o tratamientos mágicos. Seamos precavidos con lo que escuchan nuestros hijos y si ya navegan en el internet, por favor, a educarlos. No queremos que se confundan o decidan creer alguna de estas mágicas historias de la cura.

Vivir con diabetes tipo 1 no fue decisión de nosotros y mucho menos de nuestros chicos. ¿Por qué el diagnóstico? ¿Hicimos algo equivocado? ¿Lo pudimos haber evitado? La verdad, no lo sé y creo que los científicos tampoco. Pero algo les aseguro, NO pondré la salud y la vida de mi hijo en juego por las ideas y teorías, sin corroborar, de unos cuantos irresponsables y oportunistas.

Insulina exógena, gracias por la gran labor que haces en el cuerpo de mi hijo.