¿Cuanto conoces de la insulina?

La insulina es un tesoro que da vida y salud a nuestros dulces guerreros. Nuestros dulces guerreros no producen insulina y por eso necesitan múltiples inyecciones diarias o una bomba de insulina para administrar esta hormona que los mantiene vivos y saludables. Pero, ¿conocemos lo suficiente acerca de la insulina?

Todos los mamíferos, incluyendo los seres humanos, necesitan insulina para poder vivir, tengan o no diabetes. Por tal razón, esto derrumba uno de los grandes mitos de la diabetes; “la insulina causa ceguera, amputaciones, fallo renal, y muchas otras mentiras”. Sin insulina, la glucosa se acumula en nuestra sangre, el cuerpo se debilita por falta de energía, y la vida se pone en riesgo.

La insulina permite que la glucosa (nuestra mayor fuente de energía) entre a las células del cuerpo para ser utilizada como fuente de energía, o para ser almacenada. La glucosa se puede almacenar de dos maneras distintas; en forma de grasa, en el tejido adiposo, o en forma de glucógeno, en los músculos y el hígado. Lo idea es poder utilizar la glucosa como fuente de energía o almacenarla en forma de glucógeno. El glucógeno actúa como una reserva de energía que está disponible para situaciones de emergencia, y el cuerpo la degrada nuevamente a glucosa.

Por esa misma razón es que la actividad física es muy importante y de gran ayuda para reducir el nivel de glucosa. ¿Por qué? Porque existe una relación directa entre la duración y la intensidad de la actividad física con la cantidad de glucosa que se va a utilizar como fuente de energía. Además, mientras más músculos tengamos en nuestro cuerpo, mayor va a ser la capacidad de almacenamiento de glucógeno.

Si no utilizamos la glucosa como fuente de energía o no la almacenamos como glucógeno, va a ir directamente al tejido adiposo en forma de grasa. Por esta razón es que la insulina también se conoce como la hormona de almacenamiento de grasa. El hígado y los músculos tienen un límite de almacenamiento, pero el tejido adiposo puede seguir creciendo sin límite y causar sobrepeso y obesidad.

El páncreas de una persona que no vive con diabetes, produce insulina de dos maneras distintas; de manera constante (basal), con pequeñas cantidades durante las 24 horas del día, y la segunda manera es la liberación de cantidades mayores de insulina luego de comer (bolo) y se necesita bajar rápidamente el nivel de glucosa.

El enfoque de la terapia de insulina bolo-basal (insulina de acción ultra-rápida y de acción lenta/prolongada) en el manejo de la diabetes es intentar copiar o imitar la función del páncreas en el cuerpo de una persona que no tiene diabetes. En la terapia bolo-basal, la insulina basal se aplica 1 o 2 veces diaria, y el bolo de insulina se administra antes o después de cada comida, utilizando la insulina de acción ultra-rápida o rápida. La persona que vive con diabetes tipo 1 necesita utilizar un tratamiento que cubra las dos funciones, ya sea a través de inyecciones múltiples diarias o con una bomba de insulina.

Existen varios tipos de insulina; Detemir y Glargina (acción lenta/prolongada), Aspart, Glulisina y Lispro (acción ultra-rápida), Regular (acción rápida) y NPH (acción intermedia). Las tres diferencias principales de todas estas insulinas son el inicio, el pico y la duración de cada una de ellas.

•El inicio es el tiempo que se tarda la insulina para comenzar a bajar el nivel de azúcar en la sangre (glucosa) después de administrada.

•El pico es el momento en el que la insulina logra su máximo efecto para bajar la glucosa.

•La duración es el período durante el cual la insulina sigue disminuyendo el nivel de glucosa.

Potencia de la insulina

Las insulinas son líquidas y tienen distintas potencias; la potencia más común en los Estados Unidos es U-100. Lo que quiere decir que tiene 100 unidades de insulina por mililitro de líquido. La potencia U-40, que contiene 40 unidades de insulina por mililitro de líquido, no se utiliza en los Estados Unidos, pero aún se utiliza en Europa y Latinoamérica.

¿Cómo conservar la insulina?

Algunos fabricantes recomiendan guardar la insulina en el refrigerador, pero cuando la insulina está fría, puede ser doloroso aplicarse una inyección. Es por esta razón que muchas farmacéuticas recomiendan mantener el frasco de insulina que se está utilizando a temperatura ambiente (86ºF o 30ºC). La insulina a temperatura ambiente dura aproximadamente unos 28 días. La insulina que está cerrada, la podemos guardar en el refrigerador.

Es muy importante NO guardar la insulina en lugares muy fríos o calientes. Nunca guarde la insulina en el congelador (freezer), ni la deje expuesta a los rayos del sol.

Siempre verifica la fecha de expiración y NUNCA utilices la insulina después de expirada, ya que corres el riesgo de que no trabaje correctamente y puedas enfrentar una situación peligrosa de hiperglucemia. Siempre observa que NO hayan cambios en la coloración y viscosidad de la insulina. Si utilizas la insulina NPH, verifica que no haya cristalización en el envase. Si notas cualquier diferencia en el aspecto de la insulina, no la utilices.

Con el paso de los días la insulina va perdiendo su potencia, por lo que es probable que luego de unas semanas notes una disminución en la potencia o niveles de glucosa un poco más elevados de lo normal.

¿Algún tratamiento de insulina es mejor que otro?

La realidad es que todas las insulinas cumplen con su función primordial, reducir los niveles de glucosa en sangre. Lo que sí existe es una gran variación en el control, manejo y rigidez del tratamiento, de acuerdo a las insulinas que estemos utilizando. Cada persona vive situaciones particulares y por tal razón, el mejor tratamiento es el que mejor se adapte a tus necesidades y realidades. Junto con tu médico, tienes que decidir cuál tratamiento van a seguir y que insulina van a utilizar.

Todavía hay muchos países que utilizan insulinas un poco más antiguas, y lo preocupante es que el control deseado con este tratamiento es muy difícil de alcanzar, pudiendo tener consecuencias futuras con complicaciones de la salud. El factor de costo es la razón principal para continuar el uso de estas insulinas, ya que son más económicas.

Uno de los objetivos de la utilización de la terapia de insulina bolo-basal en la diabetes es mantener el nivel de glucosa en un rango saludable la mayor parte del día. Esto es importante para sentirse bien, vital durante el crecimiento de nuestros dulces guerreros y en la prevención de futuras complicaciones. La terapia de insulina bolo-basal también tiene otras ventajas, como la posibilidad de un estilo de vida más flexible. Por ejemplo, puede haber más flexibilidad con la cantidad y los horarios de las comidas. Esta terapia no es tan rígida para la persona que vive con diabetes y su familia, y a menudo escuchamos a las personas describir este tratamiento como uno que provee “más libertad”, “más flexibilidad” y una “mejor calidad de vida”. Algunas personas dicen que el tratamiento bolo-basal es más trabajoso, pero está demostrado que esta terapia nos ayuda a reducir significativamente el riesgo y progresión de las complicaciones de la diabetes.

La terapia bolo-basal puede ser útil para ti si:

•Tienes dificultad con el control de glucosa durante la noche

•Estás teniendo problemas con niveles bajos de azúcar, especialmente durante la noche

•Deseas una mayor flexibilidad en los horarios de comida, meriendas y cantidades

•Deseas tener flexibilidad en tus horarios de dormir

Para beneficiarse plenamente de la terapia de insulina bolo-basal el auto-cuidado de la diabetes requiere motivación para:

•Administrar insulina basal todos los días y la insulina de acción ultra-rápida en cada comida y algunas meriendas. Esto generalmente significa la administración de insulina por lo menos 4 veces al día.

•Monitorear el nivel de glucosa por lo menos seis veces al día

•Mantener un registro de los niveles de glucosa y verificarlos para identificar posibles ajustes a la terapia de insulina bolo-basal

•Tomar decisiones informadas acerca de la insulina, la actividad física y la alimentación.

En la diabetes tipo 1 el mejor tratamiento es aquel que permite el mejor manejo y control de la glucosa. No hay una sola insulina que sea la mejor para todas las personas y que se adapte a las necesidades y situaciones particulares de cada persona que vive con diabetes. Edúcate y consulta con tu médico para decidir cuál es el tratamiento que mejor se adapta a tu situación actual y cuál insulina van a utilizar.

One thought on “¿Cuanto conoces de la insulina?

  1. pedro paruta

    muy buena la idea de educarnos a los diabeticos me gustaria me enviaran mas informacion al respecto sobre todo deseo saber q tratamiento es mas o menos dañino si las pastillas o la insulinas