¿Conoces la lipohipertrofia?

Cuantas veces nuestro endocrinólogo o educador de diabetes nos ha mencionado que es muy importante rotar las áreas donde inyectamos la insulina. Nos han explicado que si no rotamos las áreas se pueden crear callos, causando que el área se torne un poco dura al tacto y disminuyendo la absorción de insulina. A estos síntomas se le conoce como lipohipertrofia.

Si tu niño solo quiere que inyectes la insulina en la misma área, ésta puede ponerse dura y convertirse en una complicación, la cual se denomina como lipohipertrofia. Una de las características de estas zonas duras en la piel es que están inflamadas y abultadas, pero no presentan ningún enrojecimiento y tampoco duelen. Esta situación también se puede presentar en pacientes que utilizan bombas de insulina, de igual forma se deben variar las áreas y darles descanso.

¿Por qué ocurre?
Esta situación aparecerá cuando inyectas insulina en la misma zona de la piel en repetidas ocasiones. Esto sucede porque la insulina puede provocar hinchazón en los tejidos de la piel.

¿Cómo detectar si mi niño tiene lipohipertrofia?
Como no presenta dolor ni enrojecimiento, es común que no notes nada en las primeras etapas, ya que el endurecimiento de la piel puede desarrollarse muy lentamente después un largo periodo de aplicar la insulina en el mismo lugar. Una forma de asegurarte de que eso no te suceda, es pasar tu mano por los lugares donde acostumbras inyectar a tu niño, así sabrás si su piel está presentando alguna alteración, inflamación o endurecimiento.

En ocasiones no notas cambios drásticos en el área de inyección, pero los niveles de glucosa en la sangre aumentan sin que exista una razón. Debes consultarlo con el endocrinólogo, ya que muchas veces esos cambios en los niveles de azúcar se deben a que las aplicaciones de insulina se llevan a cabo en lugares en los que el crecimiento celular es irregular causada por la lipohipertrofia y por ello la absorción de la insulina no es el correcto.

No es fácil que un niño entienda el por que de las cosas, mucho menos que entiendan por que necesitan ser inyectados varias veces al día. Muchas veces los niños se acostumbran a recibir las inyecciones en ciertas áreas y se rehúsan a intentar otras partes de su cuerpo. Es muy importante explicarles a nuestros niños que la rotación de los lugares de inyección es muy necesaria. Si evitamos inyectar repetidamente en la misma área y que la glucosa no suba de sus niveles adecuados, evitaremos otro pinchazo para corregir esa hiperglicemia. Debemos hacerles saber que inyectar la insulina es necesario para mantenerlos saludables y que entendemos que no es lo más agradable para ellos. ¿A que padre le gusta provocar dolor a un hijo?

Consejos:

  • Inyecta la insulina en diferentes partes del cuerpo, si tu hijo usa bomba de insulina también debes rotar el área en que la usa.
  • Crea un patrón de rotación; ejemplo brazo derecho, abdomen derecho, muslo derecho, muslo izquierdo, abdomen izquierdo, brazo izquierdo.
  • Si ya notas un cambio en la piel, no inyectes en esa área aunque tu hijo sienta que la inyección es menos dolorosa.
  • Si notas un poco de endurecimiento en la piel en pocos meses desaparecerán si dejas de inyectar en esa área.

Lo más importante es recordar que nuestros hijos son los pacientes y en conjunto con ellos debemos implementar el tratamiento correcto y necesario para mantener la diabetes controlada. El tratamiento debe ser visto como una ayuda y no como una agonía. Recuerda, con amor y paciencia lograremos dulces geurreros educados y proactivos.