El pasado verano durante la conferencia “Friends for Life” en Orlando (actividad que reúne a familias de niños con diabetes tipo 1 donde se presentan adelantos en el tratamiento de la condición, educación a padres y niños y le permite a las familias compartir con otros que día tras día viven las mismas situaciones) la farmacéutica Lilly en unión con Disney, presentaron a Coco. Coco es una joven monita que vive con diabetes tipo 1, es muy amiga de Mickey, Minnie y todo ese grupo de coloridos personajes.

Coco ha sido integrada a los personajes de “Mickey Mouse Clubhouse” en la historia del libro “Coco and Goofy’s Goofy Day”. Aunque estos personajes van dirigidos a niños más pequeños, la historia y moraleja son excelentes. Aquí les dejo un corto resumen de la historia.

Es el día de la fiesta de cumpleaños de Goofy. Mickey y todos sus amigos han planificado una fiesta en el parque Star Lake. Coco también fue invitada a la fiesta, aunque Goofy está un poco preocupado pues piensa que debido a que Coco vive con diabetes tipo 1, no podrá disfrutar. A Goofy le preocupa que Coco no podrá participar de los juegos de la fiesta o comer bizcocho y helado. Ante esta situación, la mamá de Coco le explica a Goofy que siempre y cuando Coco siga su plan de alimentación, se haga la prueba de azúcar en sangre y siga su tratamiento, todo estará bien. Aun después de la explicación, Goofy decidió llevarse su vagón para que Coco descansara en caso de que se sienta mal en la fiesta. 

Durante la fiesta Coco participa en todas las actividades.  Ella juega, salta y disfruta al máximo. Cuando llega la hora de comer, de manera muy responsable, Coco sigue al pie de la letra su plan de alimentación, come justo la cantidad establecida y continúa disfrutando de los juegos. Por otro lado Goofy (quien no vive con diabetes) decide comer exageradamente, no controla la cantidad de bizcocho, helados, dulces, limonada, etc. y termina sintiéndose muy mal. Tan mal que no puede jugar y es Goofy quien termina usando el vagón para acostarse y descansar. 

Al finalizar hay una serie de preguntas relacionadas a la diabetes tipo 1 y a la historia del libro, esto nos ayuda a repasar con nuestros niños conceptos y puntos importantes acerca de la condición.

¿Qué aprendemos de la historia? Si nuestros dulces guerreros están bien educados tendrán una mejor salud y serán más responsables en sus decisiones. El momento de educarlos es ahora mientras vivan en nuestros hogares y mientras seamos nosotros los responsables de proveer su cuidado.

La diabetes tipo 1 es una condición que requiere mucha educación, paciencia, perseverancia, tolerancia y muchos deseos de que nuestros chicos tengan futuros saludables. Dejemos que nuestros chicos se disfruten su niñez, no los sobre protejamos demasiado; esto solo causará problemas una vez ellos sean los responsables de si mismos. Recuerda, “Primero el niño, luego la diabetes tipo 1″.

 

%d personas les gusta esto:
UA-26741278-2