Chicos motivados, apoyados y educados; diabetes mejor manejada

Cuando hablamos de diabetes tipo 1, la educación es esencial para manejar la condición, pero no podemos olvidar la importancia que también tiene el aspecto emocional. Al momento del diagnóstico nos invaden enormes sentimientos de coraje, frustración y tristeza que hay que superar antes de que podamos comenzar, de manera plena, nuestro proceso de educación de diabetes, para luego poder educar a nuestros guerreros.

Las mejores herramientas que podemos brindarle a los niños que tienen suficiente edad para comenzar a entender un poco mejor su condición, es apoyo y educación en diabetes.

Cómo motivar al niño que vive con diabetes tipo 1

•Amor y apoyo incondicional – Los estudios demuestran que el apoyo familiar fortalece la salud emocional de la persona con diabetes, y esto conduce a un mejor manejo de la diabetes. Si la persona no puede satisfacer sus necesidades básicas, emocionalmente hablando, tendrá muchos tropiezos para hacer frente a problemas futuros relacionados a su diabetes.

•Debemos inculcar en nuestros niños que estar educados en la condición y tener parte activa de su cuidado es importante para ellos, porque les brinda seguridad y confianza, cualidades importantes para el éxito del tratamiento.

•Hay que tener claro que la edad del niño será el factor que va a determinar cuán activo, y el nivel de participación en su auto cuidado. Queremos ir educándolos poco a poco, y no queremos que toda la responsabilidad del cuidado recaiga en ellos, especialmente a temprana edad. Tampoco podemos pensar que la utilización de tecnología en el manejo de la diabetes, ya sea una bomba de insulina y/o un medidor continuo de glucosa, significa que nos podemos olvidar y pasar la responsabilidad del manejo a nuestros niños.

•Concéntrate en el progreso, no la perfección – No podemos establecer metas inalcanzables, lo más recomendable es comenzar poco a poco, “baby steps” y sin prisa alguna. Los niveles de glucosa fluctúan y esto no significa que estemos “descontrolados”. La meta es mantener el nivel de glucosa dentro del rango meta establecido por nuestro médico, durante la mayor parte del día. Algunos días van a ser mejores que otros, lo importante es progresar día a día y aprender de las experiencias y de nuestros errores.

•Aprende a soltar las riendas – No queremos que nuestros hijos piensen que somos los policías de la diabetes; queremos ser papá y mamá, las personas que más aman a sus chicos y que deseamos su bienestar. De esta manera tu hijo podrá tener la confianza necesaria para dialogar contigo en caso de que haya hecho algún desarreglo en el manejo de su diabetes o cometido algún error en su tratamiento (así debería ser en todos los aspectos de la vida de nuestros hijos).

•Utiliza palabras alentadoras, no de miedo – Las famosas tácticas de miedo sobre las complicaciones futuras de salud no son eficaces. Podemos dejarle saber cuales cambios son necesarios y brindarle nuestros consejos, pero NUNCA debemos recurrir a las tácticas de miedo. Si quieres motivar, utiliza palabras de aliento y esperanza. Tampoco es recomendable utilizar las palabras bueno o malo cuando nos referimos a la medida de la glucosa o al resultado de la prueba de hemoglobina glucosilada (A1c). Estas medidas o resultados están dentro o fuera del rango establecido, y nos brindan una idea de cómo va el manejo de la diabetes, y nos dan información para saber si tenemos que hacer algún cambio o ajuste en el tratamiento. Al principio, estos cambios o ajustes van a ser hechos por nuestro médico, pero a medida que vayamos aprendiendo y empoderándonos, podremos ser nosotros los que hagamos los cambios o ajustes.

•Se paciente – Educar acerca de la diabetes tipo 1 requiere mucho tiempo y esfuerzo, prueba y error, y mucha paciencia.

•Busca ayuda y apoyo – Los niños y jóvenes con diabetes tipo 1 se benefician de la interacción con otros niños y jóvenes que también viven con diabetes. Busca un grupo de apoyo y participa en las redes sociales. Quién crees entenderá tus situaciones diarias mejor que alguien que vive lo mismo que tu, que habla el mismo lenguaje, y que la empatía automáticamente los unen.

La diabetes tipo 1 es una condición de por vida que en muchas ocasiones puede parecer abrumadora. La motivación, apoyo y educación es fundamental para un mejor manejo de la diabetes de nuestros dulces guerreros.