Carta a mi familia (esposo e hijos) el día antes del diagnóstico de Jaime

Queridos galanes de mi vida,

Mañana será un día que marcará nuestras vidas para siempre. Será un día que no olvidaremos, y el comienzo de una travesía por sendas que jamás pensamos recorrer. Mañana, muchas cosas cambiarán en nuestras vidas, estaremos tristes, confundidos, con coraje y hasta incrédulos de nuestra nueva realidad. Pero recuerda esto; todo estará bien.

Hoy, mientras todavía vivimos ajeno a esa etapa que marcará un claro antes y después, notamos que el más pequeño de nuestra familia actúa de manera errática, le falta su singular alegría, y en ocasiones, su sonrisa se transforma en lágrimas incontrolables.

Lo que viviremos mañana nos definirá como familia, cambiará nuestra perspectiva de vida y nuestras prioridades serán otras. Nos veremos obligados a aprender una amplia cantidad de términos médicos, tendremos que aprender a hacer cosas que antes sólo veíamos hacer a un médico o enfermera. Escucharemos nuevos términos como “enfermedad crónica”, bolos, basal, carbohidratos, y la palabra auto-inmune será utilizada para explicar el diagnóstico de diabetes tipo 1, todo esto mientras Jaime, con solamente 3 añitos, duerme en una cama de hospital, con suero y sin la menor idea de lo que le espera en su vida.

Su vida cambiará para siempre, así como la de todos nosotros; pero será él quien tenga que sentir físicamente los estragos y consecuencias de esta nueva realidad. Pero sabes qué? El pequeñito de la casa es valiente, no llorará, será muy cooperador y verán que su sonrisa y alegría regresarán muy pronto. No todos en casa entenderán lo que vamos a estar viviendo pero, poco a poco, todos seremos parte de este gran equipo.

Cada día viviremos nuevas enseñanzas, tendremos muchos primeros… El primer viaje con diabetes, la primera gripe, y la primera fiesta de cumpleaños después del diagnóstico. Todas estas situaciones nos provocarán estrés e incertidumbre, pero de TODAS aprenderemos y saldremos airosos. Según vayan pasando los días, esas nuevas rutinas que tanto miedo pueden provocar las veremos como actos normales en nuestro hogar; es más, todos nos convertiremos en expertos de la diabetes de mi dulce guerrero.

Creceremos como familias, crearemos nuevos amigos que caminarán junto a nosotros, y compartirán sus conocimientos con nosotros. Sonreiremos, lloraremos y viviremos hermosas experiencias; pero sobretodo quiero que recuerden que TODO va a estar BIEN.

Mañana llegará oficialmente la diabetes tipo 1 a casa, pero lo que esa diabetes tipo 1 no sabe es que llegó a una casa donde TODOS nos pondremos los guantes y SIEMPRE, SIEMPRE le daremos la pelea.