Béisbol, diabetes y los jugadores de Grandes Ligas

IMG_1942Como habrán visto a través de fotos, Jaime comenzó a jugar béisbol hacen cerca de dos meses. Ha cambiado la raqueta de tenis por el bate de béisbol. Este cambio de deporte significa un cambio en el manejo de sus glucosas y de la preparación antes de la actividad física.

A diferencia del tenis, el béisbol no requiere que el jugador esté en constante movimiento. En ocasiones el jugador puede estar envuelto en una jugada donde requiera un esfuerzo físico de corta duración, correr alrededor de las bases o correr para atrapar la pelota, pero en general, el béisbol no es tan intenso como el tenis, por lo que el manejo de su diabetes es totalmente diferente.

Jugar béisbol también implica que Jaime forma parte de un equipo, que tiene compañeros, y niños al fin son curiosos al ver como Jaime se monitorea su nivel de glucosa en sangre durante las prácticas y los partidos. El tenis es un deporte individual y este cambio a un deporte de equipo le ha gustado a Jaime. Le preguntaba a Jaime si había algo que le gustaba de este cambio y estas fueron sus contestaciones.

  • Si cometo un error, los demás compañeros me animan. En el tenis estoy sólo en la cancha. Aunque el béisbol es un juego de equipo, cuando es mi turno de batear, estoy en una batalla de bateador contra el lanzador.
  • Durante los partidos el entrenador está pendiente a lo que hago y me ayuda. De esta manera puedo hacer los ajustes y mejorar mi juego. En el tenis no se permite la ayuda del entrenador durante los partidos.
  • En el béisbol tengo menos presión, el resultado del partido no es totalmente mi responsabilidad. Si en un partido no tengo un buen día, mis compañeros pueden ayudar para que el equipo gane.
  • Como es un deporte de equipo, en el béisbol hago más amistades.

Una de las cosas que más disfruto es escuchar las historias que Jaime nos cuenta, acerca de los comentarios de sus compañeros, una vez termina su juego o sus prácticas…

  1. “¿Qué haces, midiendo la presión arterial?”
  2. “Quiero saber cuanta energía tiene mi sangre, me quiero medir”
  3.  “¿Qué es eso; tu teléfono?”
  4.  “Y la diabetes que tienes, ¿es la buena o la mala?
  5. “¿Por qué siempre tienes un jugo de manzana? Yo quiero uno.”
  6. “¿Te duele cuando te pinchas?”
  7. “ That sucks” (Eso apesta)

Como todo, hay niños más preguntones o que hacen comentarios para hacer sentir mal, pero estoy muy satisfecha con las respuestas de Jaime y su reacción ante todos los comentarios. Hemos creado conciencia en Jaime a no sentirse intimidado o incomodo con los comentarios o preguntas, lo hemos educado para que demuestre una y otra vez que la diabetes no lo limita, y su desempeño en el terreno de juego también lo demuestra

Con la educación adecuada acerca de que es la diabetes tipo 1, como se maneja, por que ocurre y dejando que sea como cualquier otro niño de 11 años, estamos derrotando las posibles intenciones de “bullying” por parte de otros niños. Jaime es un chico de 11 años, que juega, que es feliz y que tiene muy presente que sus sueños y metas no los tronchará nada y mucho menos la diabetes tipo 1.

Como ejemplo de personas que viven con diabetes tipo 1 y han alcanzado llegar a las Grandes Ligas de béisbol tenemos a Sam Fuld, guardabosque de los Tampa Bay Rays , Cory Vaughn, guardabosques de los New York Mets, Brandon Morrow, lanzador de los Toronto Blue Jays y Mark Lowe, lanzador de los Tampa Bay Rays.

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¿Cómo has logrado que la diabetes no sea motivo de vergüenza en tu hijo?