¡Ay bendito…! No seas víctima de esta frase

¡Ay bendito! Ay bendito esto, ay bendito lo otro. Que mucho nos gusta lamentarnos, nos enfocamos en lo negativo y nos cerramos a la búsqueda de soluciones. Esto nos pasa básicamente en todo, cuando hay problemas económicos, personales y en la salud. Nos quejamos como si el Mundo girara alrededor de nosotros. Que equivocados estamos, somos una historia más dentro de este gran cosmos. ¿Te has detenido a observar a tu alrededor los problemas y situaciones de otros?

Me gusta mucho buscar frases en el Internet, de temas variados y una de las que más me ha gustado siempre es la siguiente: “El optimista es una parte de la respuesta. El pesimista es siempre una parte del problema.”

¿Como relacionamos esto con la condición de nuestros niños? Sencillo, tenemos que estar preparados para enfrentar las altas y bajas. Hay que hacer frente a nuestros problemas con buena actitud y de manera efectiva; es normal que sintamos frustración en esos días que las glucosas se empeñan en subir o bajar sin razón aparente, aunque  pensemos que hemos hecho todo correctamente. Créanme, yo sé lo que es esto, muchas veces me he sentido así. Pero pregúntate, ¿qué resuelvo, qué mensaje le estoy llevando a mi hijo? Nosotros somos los adultos responsables del cuidado de nuestros niños, somos sus modelos a seguir, si le demostramos que su condición nos controla y nos desespera, estamos llevando el mensaje equivocado a nuestros hijos. Imagina como reaccionaran ellos cuando se encuentren solos tratando de manejar su condición.

Entonces, ¿qué mensaje debemos promover? Un mensaje de educación, uno de acción y toma de decisiones correcto. Hay que mantener la calma, comprender que estas situaciones son parte de las experiencias que tenemos que vivir al ser padres o personas con diabetes tipo 1. Hace un par de semanas una mamá se comunicó conmigo, se encontraba desesperada pues el tratamiento de su chica no estaba funcionando, estaba frustrada, se sentía impotente. Luego de hablar con ella y escuchar su historia, le hice una recomendación muy sencilla; si el tratamiento que se le recomendó a su hija no está funcionando, su endocrinólogo está al tanto y no hace los ajustes necesarios, es hora de cambiar de médico. Muchas veces nos cerramos a nuevas oportunidades, tal vez el salir del “comfort zone” nos provoca temor, pero es importante aceptar los cambios y escuchar consejos. Admiro a esta mamá que está realmente comprometida con su chiquita y me consta haría o iría a donde fuera para lograr controlar su condición.

No nos conformemos, si ves que las glucosas de tu hijo están fuera de los rangos establecidos y ustedes están siguiendo el tratamiento correctamente de manera repetida, algo anda mal. Busca ayuda, tal vez una segunda opinión o hasta una tercera. Somos nosotros los que tenemos que tomar el problema y buscarle solución. Estamos hablando de la salud y del futuro de nuestros hijos. Por eso es tan importante la educación, mientras más conozcas de la condición mejor la podrás manejar, mejor preparado estarás en las visitas al doctor y estarás más capacitado para enfrentar las situaciones inesperadas que se presentarán.

Siempre habrán dos bandos, los que se quejan y no hacen nada o los que toman el control de las situaciones. Les dejo una frase para que reflexionen y busquen la manera de aplicarlo en sus vidas. “El miedo es natural en el prudente, y el vencerlo es lo valiente”.(Alonso de Ercilla)

Publicado originalmente el 29 de noviembre de 2011